16 señales de que creciste celebrando la Navidad en Panamá

Nuestras navidades son abiertas, ruidosas y muy alegres… vivimos en el trópico, no lo podemos evitar. He aquí una recopilación de algunas tradiciones navideñas en las que muchos de los panameños participamos y que nos encantan.

  • Asociamos el sonido de las bombitas, silbadores, cohetes y volcanes con la llegada de las fiestas de fin de año. Ni bien empieza diciembre cuando el aire panameño se llena del olor de la pólvora y del rugido de silbadores, bombitas, cohetes y fuegos artificiales. El clímax de este despliegue pirotécnico se alcanza cuando el reloj anuncia el inicio del 25 de diciembre y repunta con las campanadas de Año Nuevo. Por supuesto, esta tradición tiene su contraparte nada bonita ya que afecta a animales, niños pequeños y demás personas sensibles a los ruidos fuertes y ni hablar de los potenciales incendios.
  • El ‘Asalto Navideño’ entra en nuestra cabeza y no sale hasta bien entrado enero. ‘Ya van a empezar las fiestas, las fiestas de Navidad’…Si el sonido de la pirotecnia anuncia la llegada de la Navidad, la banda sonora de esta fiesta la ponen temas como Aires de Navidad, Vive tu vida contento o La Murga de Panamá, de los célebres Héctor Lavoe y Willie Colón.
  • Pintamos y arreglamos la casa antes de las fiestas de fin de año. Inexplicablemente la mayoría de nosotros siente la necesidad de hacer ‘arreglos’ en casa por estas fechas. Que si falta una manito de pintura, que si vi un mueble super lindo para poner en la sala, que si falta hacer una limpieza profunda. Supongo que tendrá que ver con la creencia de que si el año que llega encuentra todo en orden, así mismo será el resto del calendario.
  • Somos de colocar arbolito y nacimiento a la vez. Lo de que el nacimiento conviva tranquilamente junto al arbolito es una costumbre muy arraigada entre los panameños. En el caso de los nacimientos, muchas veces su montaje es tan grande que obliga a reorganizar la sala, y utilizamos cajetas, papel manila, espejos y todo tipo de artilugios para darle realismo a la escena de Belén. Los arbolitos por otro lado, pueden ser artificiales o naturales en cuyo caso hacen un largo viaje desde Canadá o Estados Unidos para adornar y perfumar nuestros hogares.
  • Nos encanta iluminar el exterior de nuestras casas. No solo los locales comerciales y los municipios se dan a la tarea de vestir a la ciudad por Navidad, en general, la población también colabora iluminando sus patios, ventanas, fachadas y portales con adornos alusivos a las fiestas. Recuerdo cómo me encantaba que mis padres me llevaran a ver las luces de calle Belén y años más tarde las de Villa Lucre. ¡Era lo máximo!
  • Nos vestimos de pastorcito, de ángel o algún miembro de la Sagrada Familia para participar en las posadas navideñas. El peregrinar de casa en casa pidiendo posada, comiendo burundangas y cantando villancicos al Niño Jesús, a la Virgen y a San José es una de esas costumbres entrañables de la infancia que muchos de nosotros atesoramos en la memoria. Es cierto que con la vida tan ajetreada, los tranques y las preocupaciones de la adultez, es fácil perder de vista estos eventos, pero llevar a nuestros hijos o sobrinos es una excusa perfecta para volver a participar. ¡Que suenen las panderetas!
  • Formamos filas inmensas para comprar una rosca de navidad. La mesa navideña no está completa hasta que no tiene una buena rosca encima, y si es del Riba/Smith, mucho mejor. De hecho, los panameños estamos dispuestos a formar filas inmensas el propio 24 para hacernos con unos cuantos ejemplares de este delicioso pan. Tal es nuestro gusto por este manjar que somos capaces de llevarlo en el equipaje si vamos a celebrar la Navidad en otro país. Al menos yo lo hice.
  • Nos engalanamos para la cena de Nochebuena. La Navidad es una fecha especial en la que sacamos nuestras mejores galas para celebrar, así sea para pasarla solo en familia. Aunque claro, los más jóvenes se arreglan también para, después de cumplir con sus familiares, salir a festejar con los amigos.
  • Esperamos hasta las 12 de la noche para cenar. En muchas casas es tradición esperar hasta que el intercambio de abrazos y buenos deseos navideños que desatan las 12 campanadas se desvanezca, para caer todos en pandilla sobre el banquete, ¡y qué banquete!
  • Pavo, jamón o pernil, tamales, arroz con guandú, hmmmm, las delicias del banquete navideño estilo panameño. El 24 de diciembre, desde temprano, el aire se impregna con el olor del jamón dorándose al horno, el aroma de los tamales, el clavito, el ‘shhhhhhh’ del pavo consumiendo su jugo mientras se asa, el perfume del arroz con guandú y coco, el colorido de una buena ensalada de feria o una verde, ¡se me hace agua la boca!
  • Tras la comilona, siempre hacemos espacio para los placeres dulces, especialmente si son los tradicionales. Pueden haber múltiples postres adornando la mesa navideña, pero hay algunos que no fallan, como el acostumbrado dulce de frutas (con o sin licor),  las bandejas con manzanas (que nadie se come) y las tan codiciadas uvas y fuentes con frutos secos enteros como nueces, avellanas o almendras. Una chicha de saril  o un buen ron ponche casero completan la selección.
  • Pasamos a visitar a los vecinos para desearles feliz navidad (y de paso salimos con un plato -o dos- de comida). Después de felicitar a los nuestros y comer, la efusividad y alegría de la celebración suele trasladarse fuera de casa y llevarnos a dar una  vuelta por la casa de los vecinos más apreciados, quienes nos reciben con un gran abrazo y en muchos casos, con un plato de comida ‘para llevar’. Es que con tal banquete es normal que queramos regalar.
  • Asistimos a la misa del gallo en familia. Esta es una tradición muy arraigada en Panamá y una acción que nos permite festejar el nacimiento de Jesús, el centro de esta celebración. Es una misa muy bonita y concurrida que se celebra en diversas iglesias del país. Y para aquellos que no pueden asistir a esa hora, también están las misas de día, el propio 25.
  • Los más pequeños hacen sus cartas al niño Dios o a Santa catálogo de juguetes en mano. Es un hecho que a los niños les encanta hacer su cartita pidiendo juguetes al niño Dios o a Santa y las grandes jugueterías aprovechan la situación regalando sus catálogos en centros educativos, con el periódico o si pasas por alguna de sus sucursales. En mis tiempos este catálogo era televisado y se llamaba ‘El Circo Mágico de Félix’.
  • Comemos pavo y jamón desayuno, almuerzo y cena durante al menos una semana. Que si a la plancha en un emparedado, que si para acompañar la rosca del desayuno, que si los huesos para una buena sopa. Siempre sobra tanta comida que acabamos comiendo lo mismo día tras día hasta que nos hastiamos.
  • Ayudamos a otros. Sé que suena a cliché, pero cada vez se hace más tradición que en los trabajos o entre grupos de amigos o familiares se organicen actividades para llevar regalos y alegría a alguna comunidad menos favorecida o a instituciones que apoyen a gente necesitada. Juguetes, piñatas y dulces para los niños, canastillas para embarazadas, comida y ropa para las familias, son algunas de las cosas que se entregan.

Este artículo fue publicado originalmente en la revista online de viajes Matador en español el 22 de diciembre de 2016

Árboles hermosos que encontrarás si visitas Panamá

Algunos son endémicos de nuestro país y otros los compartimos con los demás países del neotrópico, algunos son sagrados, otros maderables, algunos son medicinales y absolutamente todos ayudan a mantener limpio el aire que respiramos. Sentarse bajo la sombra de ellos es un regalo invaluable que la naturaleza nos obsequia. Estos son algunos de los árboles más hermosos que encontrarás si visitas Panamá:

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Ocho datos curiosos sobre la construcción del Canal de Panamá por los franceses

El Canal de Panamá, obra de ingeniería que imaginaron españoles, intentaron hasta el fin de sus fuerzas (y de su dinero) los franceses y finalmente, con la ayuda de mano de obra de muchas partes del mundo, construyeron estadounidenses, es una vía de navegación que atraviesa el istmo de Panamá uniendo el mar Caribe con el océano Pacífico.

El proyecto francés (1881-1889), encabezado por Fernando de Lesseps, no llegó a buen puerto debido a múltiples razones: enfermedades, falta de planificación, mala administración, equipamiento inadecuado, pero sobre todo la obstinación que tuvo de Lesseps de construir un canal a nivel en lugar de uno por esclusas. Sin embargo, los años de trabajo de los franceses, se tradujeron en valioso aprendizaje que los estadounidenses supieron aprovechar para convertir al Canal de Panamá en una realidad. Sigue leyendo «Ocho datos curiosos sobre la construcción del Canal de Panamá por los franceses»

10 razones para visitar St. Pete/Clearwater

Supongo que a la mayoría le pasará como a mí, que al pensar en La Florida, lo primero que me viene a la mente son los cayos, las playas y el shopping de Miami o los parques de atracciones en el área de Orlando, definitivamente una visión muy limitada de lo que esta zona tiene para ofrecer.

Sin embargo hace poco, tuve la oportunidad de descubrir un destino en La Florida, con el encanto de sus vecinos más conocidos, pero mucho menos concurrido, donde el sol, la playa y la arena se conjugan con una oferta extraordinaria de actividades culturales, deportivas y de descanso. Este destino se llama St. Pete/Clearwater. Sigue leyendo «10 razones para visitar St. Pete/Clearwater»

Vista aérea de la Cinta Costera en la ciudad de Panamá

15 riesgos que corres al visitar la Ciudad de Panamá

  • Que te asalten historias de mar y tierra, de piratas sanguinarios y colonizadores españoles si te acercas a conocer las ruinas de Panamá Viejo.

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Polleras panameñas en Las Tablas

Fiestas y festivales panameños

Panamá es y siempre ha sido un lugar de reunión, una tierra de paso, donde las tradiciones de nuestros nativos se mezclaron con las que nos legaron conquistadores y esclavos, por igual. De esa mezcolanza cultural provienen las más bellas manifestaciones de nuestro folclore, manifestaciones que se conservan, viven y pasan con orgullo de generación en generación en forma de fiestas, festivales y conmemoraciones.

Aquí les dejo con algunas de las festividades más importantes que se celebran en la Península de Azuero para exaltar la cultura panameña:

 

Festival Nacional de la Pollera

Si hay un traje elogiado a nivel mundial por la belleza de su diseño, por la delicadeza de su confección y por su autenticidad folclórica, es la pollera panameña. Y siendo tan elogiado fuera de Panamá, por supuesto que en casa también lo celebramos con bombos y platillos, de allí que cada 22 de julio, durante la celebración de las festividades de Santa Librada, las calles ciudad de Las Tablas sirvan de escenario a una multitud colorida de mujeres de todas las edades ataviadas con este hermoso traje.

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Primer Festival de Arte en BlueBay Coronado

El viernes 7 de julio, el BlueBay Golf & Beach Resort de Coronado se vistió de gala para presentar su primer festival de arte, que contó con la participación de estudiantes, profesores y egresados de la Universidad del Arte Ganexa.

El abanico de técnicas artísticas que desplegó el festival fue amplio: alrededor de 60 creaciones, entre pinturas, esculturas y fotografías y un desfile de moda donde varios diseñadores de la casa Ganexa presentaron sus colecciones.

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1ra Jornada Gastronómica Internacional

¿Qué pasa cuando un chef de renombre internacional invita a uno de sus grandes amigos, que casualmente es también chef, a su cocina? Pues un evento espectacular.

 

El pasado viernes 9 de junio se celebró en el BlueBay Coronado Golf and Beach Resort la 1ª Jornada Gastronómica Internacional, cuyo tema, el mundo visto a través de la cocina mediterránea, dominan a la perfección el chef ejecutivo del hotel, Eduardo Jiménez y su gran amigo, el chef Pedro Masoliver.

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Manojo de calçots crudos

La calçotada, un festín de primavera

Cuando los días fríos van dando paso al verdor y colorido de la primavera, Cataluña entera se prepara para salir de casa, encender las brasas y ensuciarse las manos mientras degustan uno de los platos típicos de la gastronomía catalana, los calçots (pronunciado calsots).

Aunque vivíamos en Madrid, mucho habíamos oído hablar de las calçotadas (festín cuyo plato principal son los calçots) y un fin de semana en que fuimos de visita a Barcelona finalmente llegó el momento de asistir a una que celebraban unos amigos y sus colegas.
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El misticismo de las cuevas Batu

Corría el cuarto día de nuestra visita a Kuala Lumpur, la capital de Malasia, y allí estábamos, de pie, dispuestos a abordar el autobús número 11, rumbo a la vecina provincia de Selangor.

Recuerdo la curiosidad y la expectación que sentía por llegar a nuestro destino y descubrir con mis propios ojos aquel sitio sagrado que había visto en tantas fotos y postales a lo largo de nuestro viaje, aquel santuario dedicado a Murugan, dios hinduista de la guerra, donde muchos creen reside y obra milagros a aquellos que lo visitan…un sitio llamado las Cuevas Batu. Sigue leyendo «El misticismo de las cuevas Batu»