La calçotada, un festín de primavera

Cuando los días fríos van dando paso al verdor y colorido de la primavera, Cataluña entera se prepara para salir de casa, encender las brasas y ensuciarse las manos mientras degustan uno de los platos típicos de la gastronomía catalana, los calçots (pronunciado calsots).

Aunque vivíamos en Madrid, mucho habíamos oído hablar de las calçotadas (festín cuyo plato principal son los calçots) y un fin de semana en que fuimos de visita a Barcelona finalmente llegó el momento de asistir a una que celebraban unos amigos y sus colegas.
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Brujas Friet Museum, un lugar para los amantes de las papas fritas

Hay pocas comidas tan globales como las papas fritas, popularizadas por los restaurantes de comida rápida. ¿Alguna vez te has puesto a pensar en cuál es su origen? A alguien se le tuvo que ocurrir algún día el pelar las papas, cortarlas en julianas y freírlas en aceite. Seguro que en ese momento no tenía ni idea de lo revolucionario que sería su invento y hasta dónde llegaría. En todo caso, su origen es todavía un misterio, aunque dos países lo pelean en base al nombre de las papas fritas en inglés, “French fries”. Evidentemente, Francia es uno de estos países y tiene la ventaja de tener su nombre en la expresión, pero su contrincante, Bélgica, es un país con varios idiomas oficiales, entre ellos el francés, hablado en la región de Valona. Los belgas aseguran que el hecho de que los valones hablasen en francés con los extranjeros es lo que llevó a estos últimos a creer que las papas fritas eran un plato de Francia.

Lo que sí es cierto es que Bélgica despliega un gran orgullo por las papas fritas y una cultura que puede llegar a catalogarse de obsesión. En todas las ciudades se pueden encontrar puestos callejeros vendiendo conos de papel rellenos de papas fritas, con una enorme cantidad de salsas a elegir para acompañarlas. Ketchup, mostaza, mayonesa, alioli, tártara, samurái, mayonesa con curry… Las opciones suelen dejar al visitante indeciso.

Por ende, no es de extrañar que una de sus ciudades más turísticas, Brujas, conocida por su bello centro histórico que data del medioevo, tenga un museo dedicado a uno de los platos más adorados por los belgas. Así es, en pleno centro de Brujas se encuentra el “Frietmuseum” o Museo de la papa frita. Es un tema curioso y que puede llamar la atención de los que disfrutan de experiencias distintas o de los glotones como yo. Sigue leyendo “Brujas Friet Museum, un lugar para los amantes de las papas fritas”

Desentrañando misterios en la Quinta da Regaleira

La hermosa ciudad de Sintra, conocida por su rico paisaje cultural incluido por la UNESCO en la Lista de Patrimonio de la Humanidad, alberga muchísimos rincones de ensueño. Llegar desde Lisboa es muy fácil, ya que se encuentra a escasos 30km de esta ciudad y está muy bien comunicada por transporte público.

Uno de los sitios de cuento que destaca no solo por su belleza sino por los secretos que alberga es la famosa Quinta da Regaleira. Los amantes de la historia y de los misterios encontrarán en este sitio un lugar de interés debido a que su más célebre propietario, Antonio Carvalho Monteiro, un noble y millonario portugués muy apegado a su religión y gran aficionado de la astrología, el esoterismo y las ciencias ocultas, quiso plasmar en detalle todos estos aspectos de su vida a lo largo y ancho de su propiedad.

La fachada del Palacio da Regaleira
La fachada del Palacio da Regaleira

Para cumplir con esta misión Carvalho contrató al arquitecto italiano Luigi Manini quien recorrió Portugal para empaparse de su pasado más glorioso, diversos países de Europa para sintetizar los nuevos estilos y corrientes en boga y estudió los gustos de quien le encomendó este proyecto para así conjugar pasado, presente y mística en el diseño de la quinta.

El resultado fue la Quinta da Regaleira, una finca que destaca en encanto y que se dice fue concebida como un gran templo para los masones. Consta de un palacete, una capilla, un pequeño lago, un invernadero, varios torreones, fuentes y un hermoso pozo llamado iniciático, todo ello comunicado a través de grutas y túneles subterráneos.

A pesar de que la visita al palacete es sumamente interesante, especialmente para el ojo atento a las pistas y a la simbología (como la torre de planta octogonal donde se encuentran la biblioteca y un laboratorio de alquimia, claro homenaje al número ocho, de gran importancia en el mundo masón), a mí me resultó mucho más llamativa la visita a los exteriores, especialmente por el verdor de los jardines que se convierten en bosque a medida que se alejan del palacete, por la aventura de adentrarme en una gruta y salir por algún sitio insospechado o por la oportunidad de sentirme niña de nuevo mientras saltaba de una en una las quince piedras ubicadas sobre las aguas del lago. Y ojo, así como dentro del palacete todo tiene un significado, el exterior no está exento de esconder un sinfín de secretos.

Vista desde la terraza de la torre octogonal del palacete
Vista desde la terraza de la torre octogonal del palacete
Vistas de Sintra desde la terraza
Vistas de Sintra desde la terraza

Uno de los sitios más emblemáticos de los jardines es el pozo iniciático, también llamado la torre invertida y que consiste en una escalera en espiral de nueve pisos, cada uno de ellos conectados entre sí por tramos de quince peldaños. Esta estructura comunica el jardín con el fondo del pozo donde se encuentra esculpida una cruz de la Orden del Temple. Se dice además, que el número de pisos hace alusión a los nueve círculos del infierno de la Divina Comedia de Dante.

Vista superior del pozo iniciático
Vista superior del pozo iniciático con la cruz de la Orden del Temple en el fondo

Este lugar tan especial y lleno de simbología era sin lugar a dudas el epicentro de un evento clave para los masones, las ceremonias de iniciación, durante las cuales los aspirantes debían ascender por el pozo siguiendo un rito que representaba el renacer, hasta llegar a la entrada custodiada por dos dragones posados sobre una fuente del mismo nombre.

Y los detalles continúan: caracoles en piedra, representaciones de la torre de Babel, personajes mitológicos, etc., así es que por estas y muchas otras cosas, la Quinta da Regaleira es definitivamente un lugar para visitar, para descubrir secretos ‘ocultos a simple vista’ y para empaparse de aventura.

Una de las torres de la quinta
Una de las torres de la quinta

La fuente de la abundancia

La fuente de la abundancia

De leyendas y tradiciones en San Andrés de Teixido

Escondido entre las rocas y los bosques de la sierra de Capelada se encuentra una pequeña aldea gallega, a la cual en tiempos inmemoriales llegó a bordo de su barca el apóstol San Andrés. Cuenta la leyenda que las circunstancias del lugar hicieron que su navío naufragase entre los acantilados de la zona y para compensar este mal trago, Dios le hizo una promesa según la cual allí tendría un santuario donde los peregrinos llegarían hasta el final de los días.

Vista del santuario y los acantilados
Vista del santuario y los acantilados
La cruz de San Andrés
La cruz de San Andrés

Quien se ofreciese al santo y no realizase este viaje en vida, reencarnaría en el cuerpo de un sapo, un lagarto o una culebra para en esa forma cumplir con su promesa. De aquí nace una muy conocida frase gallega que reza:

“A San Andrés de Teixido vai de morto o que non foi de vivo”

“A San Andrés de Teixido va de muerto quien no fue de vivo”.

No suena nada bien ese castigo y precisamente por esto la tradición nos habla de una alternativa para aquellos que incumplen su promesa: existe la posibilidad de realizar el peregrinaje tras la muerte, acompañado por al menos dos familiares o conocidos que antes de emprender el viaje visiten el cementerio para invitar al ánima del fallecido a hacer juntos la romería.

Leyendas y tradiciones aparte, una visita a San Andrés de Teixido es sentir la fuerza del viento mientras nos perdemos en el rugir del mar y en la profundidad de sus acantilados, es adentrarnos en su santuario donde atrapan la atención el cúmulo de figuras de cera representando manos, pies, cabezas, cuerpos enteros, animales y otras formas que los peregrinos dejan a un lado del altar y que son testimonio de la intercesión milagrosa del santo, es asombrarse con todas las historias mágicas que flotan en el aire y que los escasos habitantes de la aldea se encargan de perpetuar.

Vista del santuario y la aldea
Vista del santuario y la aldea
El interior del santuario
El interior del santuario
Las famosas rosquillas de San Andrés
Las famosas rosquillas de San Andrés

Uno de los rituales que forman parte obligada de la visita a San Andrés de Teixido es pedir un deseo a la Fuente del Santo o Fuente de los Tres Caños, una especie de “manantial mágico” donde cuenta la tradición que los peregrinos deben beber un trago de cada caño, pedir un deseo y luego arrojar una miga de pan a la fuente. Si la miga flota, significa que el deseo se cumplirá, mientras que si se hunde, habrá que ir el siguiente año a volver a probar suerte.

Fuente del Santo o de los Tres Caños
Fuente del Santo o de los Tres Caños

Para mí, lo mejor de San Andrés de Teixido es definitivamente sus acantilados donde rompen con furia las frías aguas del mar Cantábrico y donde la lluvia y la neblina son una constante. No sé si la leyenda de San Andrés será cierta, pero si en algún momento pasó en barco por allí, no dudo que hubiese sido fácil que naufragase, ante las condiciones del mar. Ese mar, que visto desde la seguridad del pueblo, no causa angustia ni miedo, sino admiración y tranquilidad.

Si quieres disfrutar de más fotos de esta visita, no dejes de echarle un vistazo a la galería de fotos que sobre este sitio mágico publicamos hace unos años.

La iglesia bombardeada de Liverpool

De paseo por las calles de Liverpool, mientras empujaba el cochecito de mi pequeño viajante, quien dormía plácidamente, escuché las rítmicas notas de alguna canción conocida. Me acerqué atraída por la curiosidad y por un momento mis ojos se negaban a creer lo que mis oídos percibían. ¡La música salía de los muros de una iglesia!

Torre de la Bombed out Church

Al acercarme más, el olor del incienso y carteles de la celebración del año nuevo chino continuaban jugándole una mala pasada a mi cerebro. Miré hacia arriba y me di cuenta de que en realidad la iglesia estaba hueca, era un hermoso cascarón adonde la hiedra y la naturaleza habían entrado y acampaban a sus anchas.

Paredes de la Bombed out Church

Ventana de la Bombed out Church

—Para ver la iglesia bombardeada (bombed out church) solicitamos una donación de 1£, ahh, y si así lo deseas dentro puedes tomarte un café, un té o una cerveza —me dijeron al entrar.

Donde hubo un altar, Bombed out Church

Letreros dentro de la Bombed out Church

Escenas de la Bombed out Church

Su historia, por supuesto, está relacionada con la guerra. Durante los ataques nazis al Reino Unido acontecidos entre agosto de 1940 y mayo de 1941 y conocidos como Blitz, la ciudad de Liverpool no escapó. La iglesia de San Lucas (Church of Saint Luke), como se le conocía en ese entonces, fue uno de los sitios afectados.

El gobierno local quiso tirar abajo la estructura para construir una carretera pero la idea fue desechada debido a la presión que ejerció la opinión pública. Años más tarde, se quiso reconstruir para convertirla en un “hotel boutique”, pero nuevamente la población se unió y firmó en contra de alterar esta importante parte del paisaje de Liverpool, que conmemora a las víctimas de la guerra.

Hoy en día, sus ruinas y jardines están reservados a la relajación y a la tranquilidad, a ser un punto de encuentro y de reunión para locales y visitantes. Su administración está a cargo de un grupo de voluntarios que la mantienen “viva” utilizando el edificio como un centro socio-cultural donde se celebran periódicamente conciertos, clases de yoga y meditación, cine al aire libre, exhibiciones de arte o incluso bodas.

I love the Bombed out Church

¿Te apetece visitarla? No te detengas, te aseguro que es una experiencia única.

King's College y río Cam, Cambridge, Inglaterra

Fotos de la semana Nº 46, 2013: Cambridge, la ciudad universitaria

Londres es una de nuestras ciudades favoritas.  Hemos ido tantas veces, que ya tenemos instaurada una rutina: siempre que llegamos vamos a cenar al restaurante Won Kei en el barrio chino, desayunamos porridge la mañana siguiente, y almorzamos dim sum en el restaurante New World en Gerrard Place.  Hoy día esquivamos muchas de las atracciones más populares de la capital británica y nos centramos en experiencias desconocidas para nosotros.  Por ello, cuando nuestra amiga Lussy nos comentó que nunca había ido a Londres y le interesaba conocerlo con nosotros, le pusimos fecha a esta visita, pero además buscamos algo que fuera nuevo para nosotros.

A pesar de haber visitado Londres en tantas ocasiones, algo que nunca habíamos hecho era visitar alguna ciudad cercana.  Hay tanto que ver en la capital que no nos lo habíamos planteado.  Esta vez, sin embargo, decidimos trasladarnos a Cambridge, la célebre ciudad en la cual se encuentra la tercera universidad más antigua del mundo.  Sus edificios históricos, como King’s College, al cual dedicamos varias fotos de esta galería, son unas perlas de la arquitectura, y caminar entre ellos nos hizo reflexionar sobre cómo sería la vida estudiando en una institución cuya infraestructura es tan hermosa.  Todo esto junto con la magnífica vista del río Cam y sus barcas o punts, deslizándose sobre el mismo como fondo. Sigue leyendo “Fotos de la semana Nº 46, 2013: Cambridge, la ciudad universitaria”

Santander visto desde el mirador de General Dávila, Santander, España

Fotos de la semana Nº 44, 2013: un fin de semana en Santander

Me encanta recibir visitas, porque son una excelente excusa para conocer lugares nuevos.  Es el caso de la visita que nos hizo mi amigo Alonso hace algunos años durante el otoño madrileño.  Aprovechamos el puente de noviembre para viajar a una Comunidad Autónoma que desconocía, la norteña Cantabria.

La primera parada fue, evidentemente, Santander, su capital.  Se trata de una preciosa ciudad portuaria, con un agradable paseo marítimo, buena comida y una gran cantidad de monumentos, incluido un palacio real.  Lo curioso es que ese fin de semana habían varias actividades culturales, entre las cuales se encontraba un concierto de rock a unos metros de nuestro hostal. ¡Vaya noche que tuvimos!

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Vista general del foro romano, Roma, Italia

Fotos de la semana Nº 42, 2013: la antigua Roma

Tras dedicar una semana a monumentos de la cultura helénica, el paso lógico sería dedicar la siguiente semana a la antigua Roma, y como no siempre hay que chamuscarse el cerebro buscando un tema para las fotos, eso fue precisamente lo que hicimos.

Roma es una ciudad fabulosa, un lugar especial para los amantes de la historia.  Todavía recuerdo mi primer viaje a Roma, cuando tenía 8 años, y lo mucho que me impresionó contemplar los grandes monumentos del poderoso Imperio Romano.  Aunque pueda parecer raro, lo que más me gustó fue el foro romano.  Mis padres habían comprado una guía en la que se mostraba un dibujo recreando cómo debía verse el foro en su época de esplendor, y una de las mejores partes de mi viaje fue caminar entre sus ruinas mientras leía sobre el mismo y me imaginaba su aspecto en aquella época.

Ahora solamente me falta llevar a mi pequeño viajante a Roma cuando él cumpla 8 años, junto con la guía que compraron sus abuelos en el año 1989, la cual todavía está en algún librero de la casa de mi madre. 🙂

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La fortaleza de Malbork al atardecer, Polonia

Fotos de la semana Nº 35, 2013: el gigantesco castillo de Malbork

La verdad no recuerdo cuándo descubrí la existencia del castillo de Malbork. Probablemente estaba buscando información sobre algunos de los castillos europeos más bonitos e interesantes para obtener ideas sobre dónde podría llevar a Natalie, puesto que ella es una gran enamorada de los castillos.  Al ver las fotos, quedé impactado, y mientras más leía sobre el mismo, más ganas tenía de ir a conocerlo.  ¿Cómo resistirse a la estructura de ladrillos más grande del mundo, la cual además fue la sede de la medieval Orden de los Caballeros Teutones?  Debo confesar que siento una fascinación especial por la historia antigua y medieval, y las órdenes religioso-militares me parecen muy interesantes.  De hecho, espero algún día poder visitar el Crac de los Caballeros, una de las fortalezas más importantes de la Orden de Malta.

El problema que presentaba Malbork era cómo llegar.  El aeropuerto más cercano es el de Gdansk, el cual no es precisamente en el que se encuentran los vuelos más baratos.  Así pues, lo más conveniente sería hacer un viaje más o menos largo por Polonia.  Justamente la oportunidad se presentó este año, cuando supe que iría a un torneo en la capital polaca, Varsovia.  Natalie, nuestro pequeño viajante y yo pasamos diez días en Polonia, y aprovechamos para conocer la fortaleza de Marienburg, o castillo de María, el nombre original de este castillo.  Al acercarnos al mismo, su inmensidad se fue haciendo cada vez más evidente.  Luego nuestra impresión fue mayor al enterarnos de que lo que se ve hoy día es solamente el castillo alto y el medio, ya que el castillo bajo quedó destruido y todavía no se ha restaurado.

El interior del castillo es precioso, con ese rojo ladrillo omnipresente que lo llena de vida.  Nos pareció muy llamativo el claustro del castillo alto, puesto que no habíamos conocido todavía un claustro medieval construido con ladrillos.  Y las vistas desde lado opuesto del río Vístula son impresionantes, aunque lamentablemente la lluvia nos acompañó durante toda nuestra visita y no pudimos contemplar un buen atardecer o amanecer con el reflejo del castillo en el río mientras los rayos dorados del sol teñían de naranja los ladrillos del Marienburg.  Justamente eso era lo que más anhelaba admirar en Malbork, y me quedé con las ganas de ello.  Como suelo decir en muchos casos, nos quedó pendiente y es una buena excusa para volver.

Sé que volveré.  Mientras tanto, me quedan estas fotos, para recordar mi visita y también para compartirlas con nuestros lectores.  Si te gustan, síguenos en Twitter y/o Facebook y permítenos mostrarte el mundo a través de nuestros ojos.

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Panorámica nocturna del centro histórico de Toruń, Polonia

Fotos de la semana Nº 34, 2013: la roja Toruń, joya del gótico báltico

En varias ocasiones he mencionado en el blog que una de las mejores herramientas para obtener ideas de adónde viajar es la lista de Patrimonio de la Humanidad preparada por la UNESCO.  Sencillamente, me ha ayudado a descubrir lugares que no son tan turísticos y que vale la pena visitar.  El último caso ocurrió este verano, durante nuestro viaje a Polonia.  Volaríamos a Varsovia y sabía que quería ir a Malbork, pero me pregunté si habría algo en el camino que valiera la pena ver.  En la lista de Patrimonio de la Humanidad de Polonia me encontré con Toruń, una ciudad cuyo centro histórico cuenta con una gran cantidad de edificios medievales de estilo gótico báltico, cuya principal seña de identidad es el gran uso del ladrillo de arcilla, empleado principalmente para evitar el uso de la piedra en regiones donde las canteras eran escasas.  Durante la Segunda Guerra Mundial, Polonia sufrió una gran destrucción de sus ciudades, pero Toruń logró sobrevivir con muy pocos rasguños.  Es por ello que la UNESCO decidió listar su centro histórico como Patrimonio de la Humanidad en 1997.

En nuestra visita, la pasamos muy bien en Toruń.  Es una ciudad cuyas atracciones se encuentran muy cerca unas de otras y se puede explorar fácilmente a pie.  Como no es tan turística, es bastante barata y además en nuestra opinión allí fue donde degustamos la mejor comida de todo nuestro viaje por Polonia.  Sin duda alguna volveríamos.

Sin más que decir, he aquí las fotos de la roja Toruń.  Si te gustan estas fotos, síguenos en Twitter y/o Facebook y permítenos mostrarte el mundo a través de nuestros ojos.

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