Primer Festival de Arte en BlueBay Coronado

El viernes 7 de julio, el BlueBay Golf & Beach Resort de Coronado se vistió de gala para presentar su primer festival de arte, que contó con la participación de estudiantes, profesores y egresados de la Universidad del Arte Ganexa.

El abanico de técnicas artísticas que desplegó el festival fue amplio: alrededor de 60 creaciones, entre pinturas, esculturas y fotografías y un desfile de moda donde varios diseñadores de la casa Ganexa presentaron sus colecciones.

Las artes menores también estuvieron representadas a través de sombreros artesanales con decorados florales, obra de Dalys Robles y bandejas de madera pintada, obra del artista plástico Manuel Cárdenas (@cardenasarte).

El montaje de este espacio, sencillo, elegante y luminoso, invitaba a la apreciación y disfrute de las obras y el camino negro que serviría de pasarela, fungió también como marco para las esculturas centrales. Todo muy bien pensado.

Por su colorido y vistosidad destacaron las obras de Armando Barrios, —siendo Etnias del Color una de las favoritas de los asistentes —, así como el particular estilo del artista Jorge Camaño, en cuya obra (que integra lienzos superpuestos), los peces, las frutas y las formas femeninas ocupan un sitio preferencial.

 

 

Otra de las colecciones que acapararon la atención, por su exquisito manejo de la luz y de las formas, fue la exposición de fotografías del reconocido artista panameño Carlos Montúfar, profesor en esta distinguida Universidad.

La velada la cerró el desfile de modas, cuyas colecciones inspiradas en la primavera, la brisa, los atardeceres y la vida en el mar de nuestro Panamá, llenaron de color y música la sala, poniendo el colofón ideal a esta noche de arte y cultura.

 

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El BlueBay Coronado Golf and Beach Resort es un todo incluido ubicado en playa Coronado,  perfecto para visitar en familia o en pareja e ideal para aquellos que buscan playa, descanso y mucha tranquilidad.

La Universidad del Arte Ganexa es un centro educativo con 37 años de experiencia y compromiso con la creación artística y la divulgación de la cultura en Panamá. Su rector y fundador es el Profesor Ricaurte Martínez.

1ra Jornada Gastronómica Internacional

¿Qué pasa cuando un chef de renombre internacional invita a uno de sus grandes amigos, que casualmente es también chef, a su cocina? Pues un evento espectacular.

 

El pasado viernes 9 de junio se celebró en el BlueBay Coronado Golf and Beach Resort la 1ª Jornada Gastronómica Internacional, cuyo tema, el mundo visto a través de la cocina mediterránea, dominan a la perfección el chef ejecutivo del hotel, Eduardo Jiménez y su gran amigo, el chef Pedro Masoliver.

 

El colorido, variedad y frescura de la dieta del Mediterráneo y las destrezas culinarias de estos afamados chefs se conjugaron para deleitar a los cerca de 200 comensales que allí se congregaron.

Quesos, aceitunas, panes y una cuidada selección de charcutería, encabezada por un jamón de pata negra endiabladamente espectacular, sirvieron como antesala al festín que incluía entre muchos platillos gazpacho, ensaladas, paellas, arroz negro, fideuá, y diversidad de carnes y pescados. Dos de los platos a destacar fueron las albóndigas con chocolate y sepia, una combinación no tan convencional, pero sorprendentemente deliciosa, y el arroz negro, con una textura delicadamente cremosa producto de su mezcla con la salsa ali oli y cocido en su punto: ni un solo grano de arroz duro. Todo auténticamente delicioso, todo gratamente tradicional.

Este evento surgió de la mente del director del hotel, el señor Jorge Monte Moreno y del chef Eduardo Jiménez quienes entusiasmados por la buena acogida de esta edición ya están pensando en una segunda jornada gastronómica que según nos adelantaron, vendrá con aires de pasta, carnes y verduras, con aroma a albahaca y café; una jornada con carácter italiano.

 


El BlueBay Coronado Golf and Beach Resort es un todo incluido ubicado en playa Coronado,  perfecto para visitar en familia o en pareja e ideal para aquellos que buscan playa, descanso y mucha tranquilidad.

El chef Eduardo Jiménez (1971. Barcelona, España) descubrió con solo 15 años que la cocina sería su gran pasión. Cuenta con múltiples premios internacionales y más de 30 años de experiencia, los últimos 10, radicado en Panamá. Actualmente funge como chef ejecutivo del  BlueBay Coronado Golf and Beach Resort.

Manojo de calçots crudos

La calçotada, un festín de primavera

Cuando los días fríos van dando paso al verdor y colorido de la primavera, Cataluña entera se prepara para salir de casa, encender las brasas y ensuciarse las manos mientras degustan uno de los platos típicos de la gastronomía catalana, los calçots (pronunciado calsots).

Aunque vivíamos en Madrid, mucho habíamos oído hablar de las calçotadas (festín cuyo plato principal son los calçots) y un fin de semana en que fuimos de visita a Barcelona finalmente llegó el momento de asistir a una que celebraban unos amigos y sus colegas.
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El misticismo de las cuevas Batu

Corría el cuarto día de nuestra visita a Kuala Lumpur, la capital de Malasia, y allí estábamos, de pie, dispuestos a abordar el autobús número 11, rumbo a la vecina provincia de Selangor.

Recuerdo la curiosidad y la expectación que sentía por llegar a nuestro destino y descubrir con mis propios ojos aquel sitio sagrado que había visto en tantas fotos y postales a lo largo de nuestro viaje, aquel santuario dedicado a Murugan, dios hinduista de la guerra, donde muchos creen reside y obra milagros a aquellos que lo visitan…un sitio llamado las Cuevas Batu. Sigue leyendo “El misticismo de las cuevas Batu”

El ferrocarril transoceánico: un paseo a través del Istmo de Panamá

Eran las 7 de la mañana cuando aún adormilado mi pequeño viajante abrió los ojos y con una emoción súbita me dijo: ‘mira mamá, un tren’. Nos encontrábamos en la estación de pasajeros del Panama Canal Railway Company en Corozal, listos para partir rumbo a Colón.

Cualquier sensación de sueño o cansancio que pudiese quedar en ese pequeño cuerpo de tres años desapareció automáticamente cuando empezamos a recorrer el andén para llegar a nuestro vagón. Sus ojitos brillaban y no podía contener la sonrisa en sus labios, ‘es como Thomas’, agregó; y siendo sincera, aquella mañana él no era el único emocionado.

La buena fortuna quiso que hiciésemos el viaje a bordo del Río Chagres, un vagón con techo de cúpula de vidrio que data de 1938. Elegante y cómodo, con el suelo cubierto de alfombras, acabados en madera y unas ventanas amplísimas, este viaje empezaba mucho mejor de lo que me imaginaba. Sigue leyendo “El ferrocarril transoceánico: un paseo a través del Istmo de Panamá”

Te invito a probar la comida de Panamá

Entre ingredientes sacados de nuestro mar, masitas de harina bien fritas y rellenas, y deliciosos postres con frutas tropicales, los panameños tenemos muchos platillos que todo aquel que visite nuestro terruño debe probar. Aquí les dejo con una muestra:

  • Sao: El sao o saus es un plato de origen afroantillano en el cual la estrella son las patitas de cerdo. Marinadas en mucho limón, cebolla, pepino y un toque de ají chombo, este abreboca que se disfruta mejor con las manos, es un plato ganador en las fiestas panameñas. Hay quien dice que su sabor ácido y picante puede resultar adictivo.

    Foto cortesía de @aryanhood
    Foto cortesía de @aryanhood
  • Ceviche: No importa si es de corvina, de camarones, de pulpo o combinación, un buen ceviche acompañado con galletas de sal, una cerveza bien fría y entre amigos es un clásico de los panameños.

Ceviche de corvina

 

  • Sancocho: Esta sopa a base de pollo, ñame y culantro, es uno de los platillos típicos de nuestra gastronomía, muy eficaz para “revivir muertos” después de una noche de fiesta. A veces espeso y otras más bien aguado, el verdadero secreto del sancocho panameño está en el ñame y el culantro.

 

  • Pesca’o frito con patacones: ¿Caribe o Pacífico? Sin importar en qué costa te encuentres, un buen pescado frito con su limoncito y acompañado de esas deliciosas rodajas de plátano verde (también fritas), te dejará chupándote los dedos.[fullscreen]Pescao frito con patacones[/fullscreen]

 

  • Carimañolas: Estas “empanaditas” de yuca rellenas de carne molida son una de las tantas delicias fritas de Panamá. Recién hechas y acompañadas de una buena taza de café humeante y un par de rebanadas de queso prensado, son una deliciosa forma de empezar el día.

 

  • Empanadas de queso de Quesos Chela: Parar de camino al interior en este sitio a comerse una empanada de queso (o dos) es una tradición sagrada de generaciones para muchos panameños. La mejor forma de acompañarlas es con un vaso de leche agria o uno de chicheme. Se me hace agua la boca.

 

chicheme-leche-agria-y-empanadas

  • Chicheme: Esta deliciosa bebida dulce a base de maíz y leche se toma bien fría y es uno de los mejores remedios para paliar los estragos del calor en nuestro istmo tropical. Se dice que los mejores chichemes de Panamá los preparan en La Chorrera, en la provincia de Panamá Oeste pero que los de Quesos Chela también les hacen la competencia.

chicheme-y-leche-agria

  • Pan de la Arena: En forma de rosquitas, moñitos o palitos, este pan compacto, saladito y dorado es la delicia de quienes visitan La Arena de Chitré en la provincia de Herrera.

Pan de La Arena

 

  • Raspa’o: Rojo, morado o de maracuyá, con “buco” leche condensada y su extra de malteada, este postre escarchado es el mejor remedio para combatir el calor en una tarde de paseo. Ahh, y si viene en su conito de papel, ¡mejor aún!

 

  • Pesada de nance: Admitámoslo, el nance es una de esas frutas que no gusta a todo el mundo, pero cuando te agrada, sabrás que uno de los mejores postres que existe es una buena pesada de nance. Hay quienes la comen caliente, otros la prefieren fría, pero en cualquiera de los dos casos el colofón lo pone un buen puñado de queso blanco panameño desmenuzado encima. ¡Delicia!

 

Sé que se me quedaron por fuera muchísimos platillos más, pero estos diez son ideales para comenzar a disfrutar de nuestra gastronomía. ¡Buen provecho!

 

Desentrañando misterios en la Quinta da Regaleira

La hermosa ciudad de Sintra, conocida por su rico paisaje cultural incluido por la UNESCO en la Lista de Patrimonio de la Humanidad, alberga muchísimos rincones de ensueño. Llegar desde Lisboa es muy fácil, ya que se encuentra a escasos 30km de esta ciudad y está muy bien comunicada por transporte público.

Uno de los sitios de cuento que destaca no solo por su belleza sino por los secretos que alberga es la famosa Quinta da Regaleira. Los amantes de la historia y de los misterios encontrarán en este sitio un lugar de interés debido a que su más célebre propietario, Antonio Carvalho Monteiro, un noble y millonario portugués muy apegado a su religión y gran aficionado de la astrología, el esoterismo y las ciencias ocultas, quiso plasmar en detalle todos estos aspectos de su vida a lo largo y ancho de su propiedad.

La fachada del Palacio da Regaleira
La fachada del Palacio da Regaleira

Para cumplir con esta misión Carvalho contrató al arquitecto italiano Luigi Manini quien recorrió Portugal para empaparse de su pasado más glorioso, diversos países de Europa para sintetizar los nuevos estilos y corrientes en boga y estudió los gustos de quien le encomendó este proyecto para así conjugar pasado, presente y mística en el diseño de la quinta.

El resultado fue la Quinta da Regaleira, una finca que destaca en encanto y que se dice fue concebida como un gran templo para los masones. Consta de un palacete, una capilla, un pequeño lago, un invernadero, varios torreones, fuentes y un hermoso pozo llamado iniciático, todo ello comunicado a través de grutas y túneles subterráneos.

A pesar de que la visita al palacete es sumamente interesante, especialmente para el ojo atento a las pistas y a la simbología (como la torre de planta octogonal donde se encuentran la biblioteca y un laboratorio de alquimia, claro homenaje al número ocho, de gran importancia en el mundo masón), a mí me resultó mucho más llamativa la visita a los exteriores, especialmente por el verdor de los jardines que se convierten en bosque a medida que se alejan del palacete, por la aventura de adentrarme en una gruta y salir por algún sitio insospechado o por la oportunidad de sentirme niña de nuevo mientras saltaba de una en una las quince piedras ubicadas sobre las aguas del lago. Y ojo, así como dentro del palacete todo tiene un significado, el exterior no está exento de esconder un sinfín de secretos.

Vista desde la terraza de la torre octogonal del palacete
Vista desde la terraza de la torre octogonal del palacete
Vistas de Sintra desde la terraza
Vistas de Sintra desde la terraza

Uno de los sitios más emblemáticos de los jardines es el pozo iniciático, también llamado la torre invertida y que consiste en una escalera en espiral de nueve pisos, cada uno de ellos conectados entre sí por tramos de quince peldaños. Esta estructura comunica el jardín con el fondo del pozo donde se encuentra esculpida una cruz de la Orden del Temple. Se dice además, que el número de pisos hace alusión a los nueve círculos del infierno de la Divina Comedia de Dante.

Vista superior del pozo iniciático
Vista superior del pozo iniciático con la cruz de la Orden del Temple en el fondo

Este lugar tan especial y lleno de simbología era sin lugar a dudas el epicentro de un evento clave para los masones, las ceremonias de iniciación, durante las cuales los aspirantes debían ascender por el pozo siguiendo un rito que representaba el renacer, hasta llegar a la entrada custodiada por dos dragones posados sobre una fuente del mismo nombre.

Y los detalles continúan: caracoles en piedra, representaciones de la torre de Babel, personajes mitológicos, etc., así es que por estas y muchas otras cosas, la Quinta da Regaleira es definitivamente un lugar para visitar, para descubrir secretos ‘ocultos a simple vista’ y para empaparse de aventura.

Una de las torres de la quinta
Una de las torres de la quinta

La fuente de la abundancia

La fuente de la abundancia

De leyendas y tradiciones en San Andrés de Teixido

Escondido entre las rocas y los bosques de la sierra de Capelada se encuentra una pequeña aldea gallega, a la cual en tiempos inmemoriales llegó a bordo de su barca el apóstol San Andrés. Cuenta la leyenda que las circunstancias del lugar hicieron que su navío naufragase entre los acantilados de la zona y para compensar este mal trago, Dios le hizo una promesa según la cual allí tendría un santuario donde los peregrinos llegarían hasta el final de los días.

Vista del santuario y los acantilados
Vista del santuario y los acantilados
La cruz de San Andrés
La cruz de San Andrés

Quien se ofreciese al santo y no realizase este viaje en vida, reencarnaría en el cuerpo de un sapo, un lagarto o una culebra para en esa forma cumplir con su promesa. De aquí nace una muy conocida frase gallega que reza:

“A San Andrés de Teixido vai de morto o que non foi de vivo”

“A San Andrés de Teixido va de muerto quien no fue de vivo”.

No suena nada bien ese castigo y precisamente por esto la tradición nos habla de una alternativa para aquellos que incumplen su promesa: existe la posibilidad de realizar el peregrinaje tras la muerte, acompañado por al menos dos familiares o conocidos que antes de emprender el viaje visiten el cementerio para invitar al ánima del fallecido a hacer juntos la romería.

Leyendas y tradiciones aparte, una visita a San Andrés de Teixido es sentir la fuerza del viento mientras nos perdemos en el rugir del mar y en la profundidad de sus acantilados, es adentrarnos en su santuario donde atrapan la atención el cúmulo de figuras de cera representando manos, pies, cabezas, cuerpos enteros, animales y otras formas que los peregrinos dejan a un lado del altar y que son testimonio de la intercesión milagrosa del santo, es asombrarse con todas las historias mágicas que flotan en el aire y que los escasos habitantes de la aldea se encargan de perpetuar.

Vista del santuario y la aldea
Vista del santuario y la aldea
El interior del santuario
El interior del santuario
Las famosas rosquillas de San Andrés
Las famosas rosquillas de San Andrés

Uno de los rituales que forman parte obligada de la visita a San Andrés de Teixido es pedir un deseo a la Fuente del Santo o Fuente de los Tres Caños, una especie de “manantial mágico” donde cuenta la tradición que los peregrinos deben beber un trago de cada caño, pedir un deseo y luego arrojar una miga de pan a la fuente. Si la miga flota, significa que el deseo se cumplirá, mientras que si se hunde, habrá que ir el siguiente año a volver a probar suerte.

Fuente del Santo o de los Tres Caños
Fuente del Santo o de los Tres Caños

Para mí, lo mejor de San Andrés de Teixido es definitivamente sus acantilados donde rompen con furia las frías aguas del mar Cantábrico y donde la lluvia y la neblina son una constante. No sé si la leyenda de San Andrés será cierta, pero si en algún momento pasó en barco por allí, no dudo que hubiese sido fácil que naufragase, ante las condiciones del mar. Ese mar, que visto desde la seguridad del pueblo, no causa angustia ni miedo, sino admiración y tranquilidad.

Si quieres disfrutar de más fotos de esta visita, no dejes de echarle un vistazo a la galería de fotos que sobre este sitio mágico publicamos hace unos años.

Un paseo por isla Contadora

A unos pocos kilómetros de la ciudad de Panamá, en el golfo del mismo nombre, se encuentra el archipiélago de las Perlas, conformado por más de 100 islas e islotes. Sus aguas y playas son reconocidas a nivel mundial por su gran belleza y por la riqueza de su fauna marina. Contadora, que cuenta con tan solo 3km2, es una de las islas más conocidas de este archipiélago y recibió su nombre durante la época de la conquista, porque era el sitio donde se “contaban” las perlas que encontraban en este rico archipiélago antes de ser enviadas a España.

Disfrutando de las aguas del archipiélago de las Perlas

Durante los años setenta y ochenta del siglo pasado, se convirtió en un sitio muy popular entre políticos y personas con alto nivel adquisitivo estableciéndose en la isla numerosas casas y hoteles de lujo. Lastimosamente, poco a poco fue perdiendo su estatus y entró en un estado de abandono, siendo el mayor exponente de esta situación las ruinas del Hotel Contadora, otrora un resort con más de 300 habitaciones y unas instalaciones increíbles distribuidas por toda la extensión de playa Larga.

Las ruinas de Hotel Contadora

Más de las ruinas de Hotel Contadora

Barco encallado en playa Larga, propiedad del Hotel Contadora

Si bien es cierto que unas ruinas como estas no forman parte de la visión que yo tengo de un “paraíso tropical”, la verdad es que disfruté mucho de caminar por estas viejas instalaciones imaginando el lujo de antaño y hasta me sorprendí espiando entre los matorrales y escombros varios grupos de ñeques y venados que, debido al abandono de la zona, poco a poco han vuelto a convertir este, en su territorio.

Venados en las instalaciones del antiguo Hotel Contadora

Hoy en día, la isla cuenta con excelentes facilidades turísticas y una gran variedad de alojamientos, restaurantes y playas que vale la pena visitar en todos sus puntos cardinales.

El deck de nuestro hotel

Nosotros fuimos de visita a principios de septiembre, y aunque recorrerla y disfrutar de sus playas es una tarea prácticamente obligatoria, este no era el verdadero objetivo de nuestro viaje, sino participar de una actividad que atrae a miles de turistas nacionales y extranjeros entre los meses de julio y octubre: el avistamiento de ballenas jorobadas, que migran cada año a nuestras cálidas aguas en el océano Pacífico para aparearse y cuidar de sus crías lejos del frío invierno en el círculo polar antártico.

A pesar de que había múltiples opciones, decidimos unirnos para esta misión a un grupo organizado por la empresa Coral Dreams a cargo del capitán Guillermo Schüttke pues fue uno de los pocos que nos garantizó un avistamiento “responsable” de estos cetáceos.

No tuvimos que alejarnos mucho de la costa para empezar a ver ballenas. Divisamos varias parejas madre-cría que me hicieron saltar del asiento, soltar múltiples “wao” y quedarme boquiabierta por unos instantes. Es impresionante lo inmensas y lo juguetonas que son, la gracilidad con la que danzan en el agua mostrando su lomo, cómo “saludan” con su aleta pectoral e incluso su cierre triunfal antes de adentrarse en aguas más profundas al despedirse mostrando su cola. Lastimosamente no conseguimos ver los saltos que las hacen tan famosas, pero el espectáculo que nos brindaron fue simplemente impresionante.

A punto de partir hacia nuestra aventura marina

Lomo de una ballena jorobada

Ballena jorobada "saludando" con su aleta pectoral

Sólo hubo un toque agridulce en la experiencia. Entiendo que aquí en Panamá esta actividad no está regulada y cada vez hay más botes y menos ballenas que avistar por lo que una escena como la que me tocó ver no es rara: seis embarcaciones acechando a una madre y a su cría y arremetiendo a toda máquina hacia el sitio donde salían cada vez que se las veía asomarse a la superficie. Prácticamente las acorralaron contra una isla. El sentido común me dice que nadar a pocos metros de profundidad es altamente peligroso para un animal que puede llegar a medir 16 metros y pesar hasta 36 toneladas, pero parece que eso no era lo que pensaban los seis boteros y sus pasajeros.

Creo que si queremos seguir disfrutando de este espectáculo de la naturaleza y continuar explotando esta actividad económica, es necesario establecer regulaciones claras y concisas, hacer que se cumplan e inculcar en los lugareños el sentido de responsabilidad por la preservación y el cuidado de estos gigantes del mar que cada año nos honran con su visita y cuya presencia representa el sustento para muchas familias.

Cómo llegar:

Se puede llegar a isla Contadora por avión, partiendo del aeropuerto Marcos A. Gelabert (Aeropuerto de Albrook) con la compañía Air Panama y el vuelo dura entre 20 y 35 minutos dependiendo de si hay alguna parada de por medio en alguna isla.

La otra opción es viajar por ferry, para lo cual existen dos compañías y dos sitios de partida:

  • Sea Las Perlas, que parte todos los días a las 07:00hrs. del antiguo Club de Yates al principio de la calzada de Amador y regresa a las 15:00hrs. El recorrido demora 1 hora y 40 minutos.
  • Ferry Las Perlas, que parte del hotel Trump – Panamá a las 08:00hrs y volviendo a Panamá a las 15:30hrs. El recorrido demora 1 hora y 50 minutos.

Origen del nombre Panamá

Existen múltiples versiones sobre el origen etimológico de la palabra Panamá, la mayoría de ellas divergentes entre sí y basadas en las opiniones e interpretaciones que diferentes autores han realizado de este tema a lo largo de la historia. En lo que sí concuerdan la mayoría de los entendidos es en que la palabra panamá tiene su origen en la interpretación que los conquistadores españoles hicieron de ciertos vocablos en lengua indígena.

Como mera espectadora de los resultados de este proceso, y para satisfacer la curiosidad de muchos de nuestros lectores, he querido recopilar y reproducir algunas de las versiones más extendidas al respecto:

  1. Hay quien atribuye el nombre de nuestro país a un árbol llamado localmente panamá (sterculia apetala), muy frondoso y abundante en el istmo durante la época precolombina en derredor del cual solían reunirse las familias aborígenes. Hoy en día, es el árbol nacional de Panamá, aunque lastimosamente no es muy común encontrarse con un ejemplar fuera de parques naturales y zonas protegidas.
  2. Se cree también que la palabra panamá proviene del nombre de un caserío de indios pescadores, que en lengua cueva significa “abundancia de peces” o “sitio abundante en peces”. Se dice que en el sitio donde se ubicaba este asentamiento, más tarde se construyó la antigua ciudad de Panamá.
  3. También se habla de que el nombre panamá se refiere al vocablo que utilizaban los aborígenes para hacer referencia a la abundancia de mariposas que veían durante la época de migración de estos insectos.
  4. Otra versión hace referencia al sitio alejado donde el cacique de la región se retiraba a descansar. Allí sus vasallos lo mecían en una hamaca que en lengua guna se dice bana bana (panamá).
  5. Me encontré también con una interpretación que indica que la palabra panamá proviene del vocablo indígena Bannaba, que los cronistas españoles no supieron transcribir correctamente, pasando el nombre a los anales de la historia como Panamá. El término bannaba significa distante o alejado y este mismo autor unifica algunas de las versiones expuestas anteriormente al decir, por ejemplo, que los indígenas no llamaban bannaba (panamá) a la abundancia de mariposas sino al momento en que las veían alejarse durante su migración o que los pescadores no llamaban bannaba a su caserío, sino que cuando los españoles les preguntaban: ¿dónde habían conseguido tantos peces?, ellos respondían bannaba, para significar “en un lugar alejado del pueblo”.

Confío en que este artículo haya sido de utilidad y que no haga más que incrementar la curiosidad de nuestros lectores por esta tierra de abundancia y tradición.

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