Diablico sucio en el parque Simón Bolívar de La Villa de Los Santos durante la víspera de La Santísima Trinidad

Guía práctica para el Corpus Christi de La Villa de Los Santos

Es imposible pensar en el folclor panameño sin que nos venga a la cabeza la imagen de los diablicos sucios. Estos coloridos y pintorescos personajes aparecen en un sinnúmero de publicaciones sobre turismo en Panamá, e incluso en un vídeo presentado en la atracción World of Coca-Cola en la ciudad de Atlanta. Sin embargo, la mejor oportunidad de verlos en acción en su tierra natal es durante la celebración católica del Corpus Christi en La Villa de Los Santos, en la península de Azuero. Es allí donde tuvieron su origen, como parte de una representación de la clásica lucha entre el bien y el mal.

Máscaras de diablicos sucios descansando en La Villa de Los Santos
En la víspera de La Santísima Trinidad, las máscaras de diablicos aparecen por todo el centro de La Villa de Los Santos

Si bien el Corpus Christi siempre coincide con un día jueves, lo que limita la posibilidad de muchas personas para participar en él, por suerte en La Villa de Los Santos esta fiesta se extiende por varios días, empezando el sábado antes del Corpus Christi, en la víspera del día de la Santísima Trinidad. A mediodía se empiezan a escuchar las castañuelas de los diablicos, quienes salen al parque Simón Bolívar haciendo explotar cohetes, lo cual les conlleva el nombre de “diablos encueta’os”. Sigue leyendo “Guía práctica para el Corpus Christi de La Villa de Los Santos”

Darío López posando junto a una de sus creaciones

Tradiciones panameñas: Las manos detrás de la máscara, parte II

En el interior de nuestro Panamá, el portal de una casa bien ubicada, es el lugar ideal para socializar, la mejor sala de exposiciones para un artista entusiasta o el sitio perfecto para establecer un taller de trabajo.

Así comprendemos como, tanto a José González (el maestro artesano protagonista de nuestra entrada anterior) como a Darío López, a cuya obra dedicamos estas palabras, los encontrásemos dando vida a su obra en el portal de sus casas.

De pie, junto a una mesa alta, con un molde de arcilla entre sus manos, nos recibió Darío López, maestro mascarero con más de cuarenta años de experiencia y espléndido anfitrión, que no dudó ni un segundo en hacernos partícipes de su historia y trabajo.

Su pasión por las máscaras le viene de su padre de quien aprendió el oficio, y junto al que desde muy pequeño consagró vida y empeño a esta profesión. Desde aquellos días han pasado 46 años, que le han valido múltiples premios y reconocimientos a nivel nacional e internacional, aunque según nos confesó, su mayor recompensa dista de la gloria personal.

Su gran logro es haber sabido transmitir ese amor por lo que hace a su linaje. Sus 8 hijos, 3 de sus nueras y su esposa colaboran con él en el negocio y muy orgullosamente narra cómo todos han estudiado y salido adelante gracias a este arte que lleva muy cerca de su corazón. Con solo oír sus palabras fui capaz de comprender todo el amor y orgullo que siente por lo que hace, por las tradiciones de su tierra y por su familia.

 

El maestro mascarero Darío López en acción en su taller en Parita
El maestro mascarero Darío López en acción en su taller en Parita

El proceso de creación de las máscaras, que requiere de mucha creatividad y maña, es similar al que presenciamos el día anterior: se crea un molde en arcilla, que se unta con vaselina antes de colocar el engrudo y las 5 capas de papel periódico (para facilitar la remoción del cascarón de la máscara), se pinta, se coloca una capa de esmalte, se deja secar al sol y, en uno, máximo dos días, se tiene lista una máscara para la venta.

Suena fácil, ¿no?, seguro que no lo es.

Máscaras en proceso de creación
Máscaras en proceso de creación
El mismo molde de arcilla se utiliza para múltiples máscaras pero con ingenio consigue que cada máscara sea diferente de la anterior
El mismo molde de arcilla se utiliza para múltiples máscaras pero con ingenio, Darío consigue que cada máscara sea diferente de la anterior

Lastimosamente los clientes habituales de Don Darío prácticamente habían vaciado sus reservas de máscaras el día que lo visitamos; pero las pocas que vimos nos dejaron claro que la fineza de su trabajo y su atención a los detalles son parte esencial de su éxito.

Antes mencioné que las tradiciones de su tierra le apasionan, así es que no es de sorprender que tenga su propio conjunto de danza de diablicos, para quienes confecciona no solo las máscaras sino también los vestidos, las cutarras y las castañuelas; y que conozca perfectamente los matices que diferencian a los personajes representados por las máscaras en cada región. De él aprendimos que una máscara diseñada para ser utilizada en Los Santos, no es igual a una que se use en Parita o en La Chorrera.

Nos contó también que en una máscara de diablico hecha de la manera tradicional los cachos y dientes no se hacen con hielo seco, sino que son parte del molde de arcilla, lo cual incrementa enormemente el valor y el costo de la misma.

Darío López posando junto a una de sus creaciones
Darío López posando junto a una de sus creaciones

Pequeños detalles como la posición de la lengua, el número de cachos o la longitud de las orejas de la máscara no se colocan de forma arbitraria, ni se modelan solo a gusto del artesano. No, cada detalle cuenta y tiene un significado que se debe respetar para guardar la tradición.

Cada elemento, cada pequeño detalle tiene su significado a la hora de crear una máscara
Cada elemento, cada pequeño detalle tiene su significado a la hora de crear una máscara

Con cada máscara, Darío López entrega un poquito de historia, de tradición, de su pasión; y ese creo es el secreto de su exitosa y prolífica carrera, por eso atrae a turistas y locales, por eso encontramos sus máscaras en distintas tiendas y comercios a lo largo y ancho de nuestro país y por eso ha recibido tantos premios y reconocimientos no solo nacionales sino también internacionales.

¿Qué les parece una visita a alguno de estos maestros mascareros? Aprender de su arte y pasión es una experiencia única, que desde el perro viajante recomendamos sin dudar.

Colores estridetes, colmillos de goma-espuma y ojos saltones hechos con pelotas de ping pong

Tradiciones panameñas: las manos detrás de la máscara

Arcilla, trozos de papel periódico, engrudo, pintura, barniz. Se trata de “ingredientes” sencillos, pero que en manos talentosas se transforman en maravillas.  Esto fue lo que presenciamos unos días atrás, cuando en un arranque de espontaneidad, nos trasladamos a la Península de Azuero, para conocer de primera mano el proceso de creación y confección de las máscaras que utilizan los diablicos sucios y limpios en sus danzas.

¿Alguno se lo había planteado? Pues nosotros hace diez años definitivamente no, pero ahora, un poco más maduros y tras descubrir otras latitudes y empaparnos de sus culturas, nos dimos cuenta de que era hora de también despertar la curiosidad por las tradiciones y folclore de nuestro país; así es que con una guía de viajes en la mano y unos pocos contactos en la zona, emprendimos esta fascinante visita. Sigue leyendo “Tradiciones panameñas: las manos detrás de la máscara”