Plaza del Palacio Real, Varsovia, Polonia

Fotos de la semana Nº 36, 2013: Varsovia, la ciudad reconstruida

Había leído varios comentarios negativos sobre Varsovia, en general mencionando que la capital polaca no se compara con otras ciudades del país, sobre todo la antigua capital, Cracovia, y que muchos viajeros pasan la menor cantidad de tiempo posible en Varsovia durante sus visitas a Polonia. También leí comentarios positivos sobre toda la historia que se puede palpar en la misma y el hecho de que es una ciudad que ha resurgido de sus cenizas como el fénix. La impresión que me quedó en nuestra reciente visita a Varsovia es esta última: la capital es una ciudad fascinante para todo el que sienta un poco de interés por la historia moderna. Hay recuerdos por todos lados de aquellos años tan duros de la Segunda Guerra Mundial, como las líneas que marcan por dónde discurrían los muros del gueto, los amplios espacios abiertos cerca de la estación central que son producto de la casi total destrucción de la ciudad, los pocos edificios antiguos del gueto que todavía se conservan en la calle Próżna, y los múltiples museos que cubren diversos aspectos de esa época, como el Museo del Alzamiento de Varsovia, el cual visitamos y nos dejó impactados. Además, el caminar por el centro histórico de Varsovia nos dejó fascinados al ver cómo lo han reconstruido de manera impecable. Fue mucho más asombroso cuando vimos más tarde una foto del estado de esa zona de la ciudad al final de la guerra, en la que se veía completamente destruida.

Quedé con ganas de volver (como me suele ocurrir) y visitar más museos de historias de la Segunda Guerra Mundial. Es una época cuya historia me fascina y si bien estos museos entristecen a cualquiera, creo que vale la pena educarnos más sobre los hechos ocurridos durante este gran conflicto bélico.

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La fortaleza de Malbork al atardecer, Polonia

Fotos de la semana Nº 35, 2013: el gigantesco castillo de Malbork

La verdad no recuerdo cuándo descubrí la existencia del castillo de Malbork. Probablemente estaba buscando información sobre algunos de los castillos europeos más bonitos e interesantes para obtener ideas sobre dónde podría llevar a Natalie, puesto que ella es una gran enamorada de los castillos.  Al ver las fotos, quedé impactado, y mientras más leía sobre el mismo, más ganas tenía de ir a conocerlo.  ¿Cómo resistirse a la estructura de ladrillos más grande del mundo, la cual además fue la sede de la medieval Orden de los Caballeros Teutones?  Debo confesar que siento una fascinación especial por la historia antigua y medieval, y las órdenes religioso-militares me parecen muy interesantes.  De hecho, espero algún día poder visitar el Crac de los Caballeros, una de las fortalezas más importantes de la Orden de Malta.

El problema que presentaba Malbork era cómo llegar.  El aeropuerto más cercano es el de Gdansk, el cual no es precisamente en el que se encuentran los vuelos más baratos.  Así pues, lo más conveniente sería hacer un viaje más o menos largo por Polonia.  Justamente la oportunidad se presentó este año, cuando supe que iría a un torneo en la capital polaca, Varsovia.  Natalie, nuestro pequeño viajante y yo pasamos diez días en Polonia, y aprovechamos para conocer la fortaleza de Marienburg, o castillo de María, el nombre original de este castillo.  Al acercarnos al mismo, su inmensidad se fue haciendo cada vez más evidente.  Luego nuestra impresión fue mayor al enterarnos de que lo que se ve hoy día es solamente el castillo alto y el medio, ya que el castillo bajo quedó destruido y todavía no se ha restaurado.

El interior del castillo es precioso, con ese rojo ladrillo omnipresente que lo llena de vida.  Nos pareció muy llamativo el claustro del castillo alto, puesto que no habíamos conocido todavía un claustro medieval construido con ladrillos.  Y las vistas desde lado opuesto del río Vístula son impresionantes, aunque lamentablemente la lluvia nos acompañó durante toda nuestra visita y no pudimos contemplar un buen atardecer o amanecer con el reflejo del castillo en el río mientras los rayos dorados del sol teñían de naranja los ladrillos del Marienburg.  Justamente eso era lo que más anhelaba admirar en Malbork, y me quedé con las ganas de ello.  Como suelo decir en muchos casos, nos quedó pendiente y es una buena excusa para volver.

Sé que volveré.  Mientras tanto, me quedan estas fotos, para recordar mi visita y también para compartirlas con nuestros lectores.  Si te gustan, síguenos en Twitter y/o Facebook y permítenos mostrarte el mundo a través de nuestros ojos.

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Panorámica nocturna del centro histórico de Toruń, Polonia

Fotos de la semana Nº 34, 2013: la roja Toruń, joya del gótico báltico

En varias ocasiones he mencionado en el blog que una de las mejores herramientas para obtener ideas de adónde viajar es la lista de Patrimonio de la Humanidad preparada por la UNESCO.  Sencillamente, me ha ayudado a descubrir lugares que no son tan turísticos y que vale la pena visitar.  El último caso ocurrió este verano, durante nuestro viaje a Polonia.  Volaríamos a Varsovia y sabía que quería ir a Malbork, pero me pregunté si habría algo en el camino que valiera la pena ver.  En la lista de Patrimonio de la Humanidad de Polonia me encontré con Toruń, una ciudad cuyo centro histórico cuenta con una gran cantidad de edificios medievales de estilo gótico báltico, cuya principal seña de identidad es el gran uso del ladrillo de arcilla, empleado principalmente para evitar el uso de la piedra en regiones donde las canteras eran escasas.  Durante la Segunda Guerra Mundial, Polonia sufrió una gran destrucción de sus ciudades, pero Toruń logró sobrevivir con muy pocos rasguños.  Es por ello que la UNESCO decidió listar su centro histórico como Patrimonio de la Humanidad en 1997.

En nuestra visita, la pasamos muy bien en Toruń.  Es una ciudad cuyas atracciones se encuentran muy cerca unas de otras y se puede explorar fácilmente a pie.  Como no es tan turística, es bastante barata y además en nuestra opinión allí fue donde degustamos la mejor comida de todo nuestro viaje por Polonia.  Sin duda alguna volveríamos.

Sin más que decir, he aquí las fotos de la roja Toruń.  Si te gustan estas fotos, síguenos en Twitter y/o Facebook y permítenos mostrarte el mundo a través de nuestros ojos.

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