Copos de nieve sobre la superficie de un auto

Fotos de la semana Nº 1, enero 2012

Las fiestas de fin de año vinieron y se fueron, y ha llegado el momento de partir nuevamente.  Si bien se suponía que me iba a quedar en Madrid a partir de Navidades, la mala situación económica por la que atraviesa el país me ha llevado a regresar a Francia por un rato más.  Bueno, por lo menos disfruté muchísimo de estas dos semanas en casa con Natalie.

Con las fiestas atrás, mucha gente se plantea subir a las montañas para realizar deportes de invierno.  Nosotros nos desplazamos al Puerto de Navacerrada el viernes pasado, buscando algo de nieve, pero encontramos más bien poca, aunque lo suficiente para lanzarnos algunas bolas de nieve entre nosotros.  Pero en las fotos de la semana pasada sí que hay abundante nieve, sobre todo de lugares cerca o en los Alpes.  La verdad es que ahora tengo muchas más ganas de pasar las Navidades del 2012 en una cabaña de montaña, rodeado de nieve, para salir a esquiar por la mañana del 25 de diciembre.  A ver si se cumple este, uno de los viajes que deseo realizar este año.

No te entretengo más, ¡espero que disfrutes las fotos de la semana pasada!

[twitter-follow screen_name=’perroviajante’]

Fachada de la Universidad de Alcalá, totalmente nevada

Madrid y Alcalá de Henares con vestido de gala blanco

El invierno en Madrid suele ser apacible, con temperaturas por lo general arriba de los 0ºC.  Suele nevar poco, y cuando lo hace, es raro que la nieve cuaje; pero cuando lo hace, la ciudad nos ofrece unas hermosas estampas que no dejan a nadie indiferente.

El invierno de 2008-2009 fue particularmente frío, con varias nevadas que cuajaron no sólo en Madrid capital, puesto que algunas localidades de la provincia, en las que no había nevado en décadas, también se vistieron de blanco y mostraron su mejor cara.  Fue el caso de Alcalá de Henares, ciudad que vio nacer a Miguel de Cervantes Saavedra y cuya universidad es Patrimonio de la Humanidad.  En aquella época, yo trabajaba en la universidad, y esa mañana, cuando vi aquella sábana del más puro algodón que cubría Madrid y Alcalá, no pude evitar volver a mi casa a buscar mi cámara para inmortalizar la belleza que deleitó mis ojos en ese frío día de enero.

¡Espero que disfrutes estas fotos!

El pase de diapositivas requiere JavaScript.