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Niño jugando alrededor de la obra Urban Light en el LACMA

Los Angeles County Museum of Art (LACMA): un museo para toda la familia

Los museos de arte suelen ser complicados para los padres que viajan con niños. El primer Van Gogh o Picasso puede ser interesante, pero después de diez minutos de ver pinturas, lo normal es que los pequeños quieran correr y saltar, y no es que en Louvre o en El Prado eso esté muy bien visto. Por suerte, cada vez hay más museos que reconocen la necesidad de ofrecer cultura a las familias, no solamente a los adultos, pues esos niños son los que en el futuro llenarán las salas de los museos. El Los Angeles County Museum of Art (LACMA) es uno de ellos.

Para empezar, el LACMA tiene una política genial de membresía para los menores de edad, la cual es gratuita hasta los 18 años, permitiendo la entrada a la colección permanente y la mayoría de las exhibiciones temporales. Cada niño puede traer consigo a un adulto invitado, por lo que para las familias, esto prácticamente significa la entrada gratuita para todos o casi todos. Este programa se llama NexGen y la idea es cultivar en los pequeños la costumbre de visitar museos, para que esto se vuelva una parte normal de sus vidas.

Uno de los sitios que más gusta a la gente menuda es la galería Boone para niños, donde pueden dedicarse a darle rienda suelta a su imaginación con los pinceles en todo el papel que puedan pintar. Cada cierto tiempo hay actividades especiales, como cuentacuentos que relatan historias de las culturas china y coreana, que encajan como anillo al dedo al estar ubicado entre las áreas de exposición de arte de China y Corea.

Pintando en la galería Boone para niños, Los Angeles County Museum of Art (LACMA), EE.UU.
Pintando en la galería Boone para niños

El museo tiene además muchas obras de arte en exteriores que llaman la atención de los niños y que se permiten tocar. Así pues, durante nuestra visita, nuestro hijo mayor quedó fascinado con la escultura Penetrable, de Jesús Rafael Soto, entrando y saliendo de la misma y moviendo sus tiras de plástico amarillo, como el resto de niños y adultos que se concentraban en la misma. De igual forma, la célebre obra Urban Light, de Chris Burden, con 202 farolas antiguas, es un gran atractivo para grandes y chicos, para correr entre las farolas y hacerse fotos.

Las farolas de Urban Light, Los Angeles County Museum of Art (LACMA), EE.UU.
Las farolas de Urban Light

Por si fuera poco, los domingos hay más actividades especiales enfocadas a las familias, desde talleres y visitas guiadas especiales hasta representaciones teatrales gratuitas.

A pesar del gran esfuerzo que se hace en ser un centro de ocio para todas las edades, el LACMA es, en el fondo, uno de los más grandes museos de arte de los Estados Unidos, y como tal, la cantidad de obras maestras de grandes pintores es enorme. Por ejemplo, aquí es donde se encuentra la famosa pintura La trahison des images del surrealista belga René Magritte, en la cual se ve una pipa de fumar con el texto “Ceci n’est pas un pipe” (esto no es una pipa) debajo de la misma. Entre otros artistas destacados se encuentran Rembrandt, Tiziano, Gauguin, Monet, Picasso y Diego Rivera. Por lo tanto, es realmente un museo con algo de interés para todos.

Explicando la obra El liberador, de René Magritte, a nuestro hijo, Los Angeles County Museum of Art (LACMA), EE.UU.
Explicando El liberador de Magritte a nuestro pequeño viajante

El LACMA se encuentra a unos pocos metros de otro excelente museo para la familia, La Brea Tar Pits, donde se encuentra una de las mayores colecciones de fósiles de la era glacial, conservados en los pozos de asfalto que todavía hoy se pueden apreciar en el parque que lo rodea. Ambos museos se pueden combinar para tener un día completo de ocio para padres e hijos.

Cómo llegar
Los Ángeles no es una ciudad conocida por tener un excelente sistema de transporte público, debido a que históricamente siempre se ha potenciado la compra de automóviles particulares. Por ende, la mejor manera de moverse por Los Ángeles es en auto de alquiler. Sin embargo, es posible llegar al LACMA en transporte público, si bien es probable que requiera conexiones y pueda tardar mucho. La página web www.metro.net tiene un planificador de ruta que incluye todo el transporte público del condado de Los Ángeles.

16 señales de que creciste celebrando la Navidad en Panamá

Nuestras navidades son abiertas, ruidosas y muy alegres… vivimos en el trópico, no lo podemos evitar. He aquí una recopilación de algunas tradiciones navideñas en las que muchos de los panameños participamos y que nos encantan.

  • Asociamos el sonido de las bombitas, silbadores, cohetes y volcanes con la llegada de las fiestas de fin de año. Ni bien empieza diciembre cuando el aire panameño se llena del olor de la pólvora y del rugido de silbadores, bombitas, cohetes y fuegos artificiales. El clímax de este despliegue pirotécnico se alcanza cuando el reloj anuncia el inicio del 25 de diciembre y repunta con las campanadas de Año Nuevo. Por supuesto, esta tradición tiene su contraparte nada bonita ya que afecta a animales, niños pequeños y demás personas sensibles a los ruidos fuertes y ni hablar de los potenciales incendios.
  • El ‘Asalto Navideño’ entra en nuestra cabeza y no sale hasta bien entrado enero. ‘Ya van a empezar las fiestas, las fiestas de Navidad’…Si el sonido de la pirotecnia anuncia la llegada de la Navidad, la banda sonora de esta fiesta la ponen temas como Aires de Navidad, Vive tu vida contento o La Murga de Panamá, de los célebres Héctor Lavoe y Willie Colón.
  • Pintamos y arreglamos la casa antes de las fiestas de fin de año. Inexplicablemente la mayoría de nosotros siente la necesidad de hacer ‘arreglos’ en casa por estas fechas. Que si falta una manito de pintura, que si vi un mueble super lindo para poner en la sala, que si falta hacer una limpieza profunda. Supongo que tendrá que ver con la creencia de que si el año que llega encuentra todo en orden, así mismo será el resto del calendario.
  • Somos de colocar arbolito y nacimiento a la vez. Lo de que el nacimiento conviva tranquilamente junto al arbolito es una costumbre muy arraigada entre los panameños. En el caso de los nacimientos, muchas veces su montaje es tan grande que obliga a reorganizar la sala, y utilizamos cajetas, papel manila, espejos y todo tipo de artilugios para darle realismo a la escena de Belén. Los arbolitos por otro lado, pueden ser artificiales o naturales en cuyo caso hacen un largo viaje desde Canadá o Estados Unidos para adornar y perfumar nuestros hogares.
  • Nos encanta iluminar el exterior de nuestras casas. No solo los locales comerciales y los municipios se dan a la tarea de vestir a la ciudad por Navidad, en general, la población también colabora iluminando sus patios, ventanas, fachadas y portales con adornos alusivos a las fiestas. Recuerdo cómo me encantaba que mis padres me llevaran a ver las luces de calle Belén y años más tarde las de Villa Lucre. ¡Era lo máximo!
  • Nos vestimos de pastorcito, de ángel o algún miembro de la Sagrada Familia para participar en las posadas navideñas. El peregrinar de casa en casa pidiendo posada, comiendo burundangas y cantando villancicos al Niño Jesús, a la Virgen y a San José es una de esas costumbres entrañables de la infancia que muchos de nosotros atesoramos en la memoria. Es cierto que con la vida tan ajetreada, los tranques y las preocupaciones de la adultez, es fácil perder de vista estos eventos, pero llevar a nuestros hijos o sobrinos es una excusa perfecta para volver a participar. ¡Que suenen las panderetas!
  • Formamos filas inmensas para comprar una rosca de navidad. La mesa navideña no está completa hasta que no tiene una buena rosca encima, y si es del Riba/Smith, mucho mejor. De hecho, los panameños estamos dispuestos a formar filas inmensas el propio 24 para hacernos con unos cuantos ejemplares de este delicioso pan. Tal es nuestro gusto por este manjar que somos capaces de llevarlo en el equipaje si vamos a celebrar la Navidad en otro país. Al menos yo lo hice.
  • Nos engalanamos para la cena de Nochebuena. La Navidad es una fecha especial en la que sacamos nuestras mejores galas para celebrar, así sea para pasarla solo en familia. Aunque claro, los más jóvenes se arreglan también para, después de cumplir con sus familiares, salir a festejar con los amigos.
  • Esperamos hasta las 12 de la noche para cenar. En muchas casas es tradición esperar hasta que el intercambio de abrazos y buenos deseos navideños que desatan las 12 campanadas se desvanezca, para caer todos en pandilla sobre el banquete, ¡y qué banquete!
  • Pavo, jamón o pernil, tamales, arroz con guandú, hmmmm, las delicias del banquete navideño estilo panameño. El 24 de diciembre, desde temprano, el aire se impregna con el olor del jamón dorándose al horno, el aroma de los tamales, el clavito, el ‘shhhhhhh’ del pavo consumiendo su jugo mientras se asa, el perfume del arroz con guandú y coco, el colorido de una buena ensalada de feria o una verde, ¡se me hace agua la boca!
  • Tras la comilona, siempre hacemos espacio para los placeres dulces, especialmente si son los tradicionales. Pueden haber múltiples postres adornando la mesa navideña, pero hay algunos que no fallan, como el acostumbrado dulce de frutas (con o sin licor),  las bandejas con manzanas (que nadie se come) y las tan codiciadas uvas y fuentes con frutos secos enteros como nueces, avellanas o almendras. Una chicha de saril  o un buen ron ponche casero completan la selección.
  • Pasamos a visitar a los vecinos para desearles feliz navidad (y de paso salimos con un plato -o dos- de comida). Después de felicitar a los nuestros y comer, la efusividad y alegría de la celebración suele trasladarse fuera de casa y llevarnos a dar una  vuelta por la casa de los vecinos más apreciados, quienes nos reciben con un gran abrazo y en muchos casos, con un plato de comida ‘para llevar’. Es que con tal banquete es normal que queramos regalar.
  • Asistimos a la misa del gallo en familia. Esta es una tradición muy arraigada en Panamá y una acción que nos permite festejar el nacimiento de Jesús, el centro de esta celebración. Es una misa muy bonita y concurrida que se celebra en diversas iglesias del país. Y para aquellos que no pueden asistir a esa hora, también están las misas de día, el propio 25.
  • Los más pequeños hacen sus cartas al niño Dios o a Santa catálogo de juguetes en mano. Es un hecho que a los niños les encanta hacer su cartita pidiendo juguetes al niño Dios o a Santa y las grandes jugueterías aprovechan la situación regalando sus catálogos en centros educativos, con el periódico o si pasas por alguna de sus sucursales. En mis tiempos este catálogo era televisado y se llamaba ‘El Circo Mágico de Félix’.
  • Comemos pavo y jamón desayuno, almuerzo y cena durante al menos una semana. Que si a la plancha en un emparedado, que si para acompañar la rosca del desayuno, que si los huesos para una buena sopa. Siempre sobra tanta comida que acabamos comiendo lo mismo día tras día hasta que nos hastiamos.
  • Ayudamos a otros. Sé que suena a cliché, pero cada vez se hace más tradición que en los trabajos o entre grupos de amigos o familiares se organicen actividades para llevar regalos y alegría a alguna comunidad menos favorecida o a instituciones que apoyen a gente necesitada. Juguetes, piñatas y dulces para los niños, canastillas para embarazadas, comida y ropa para las familias, son algunas de las cosas que se entregan.

Este artículo fue publicado originalmente en la revista online de viajes Matador en español el 22 de diciembre de 2016

Árboles hermosos que encontrarás si visitas Panamá

Algunos son endémicos de nuestro país y otros los compartimos con los demás países del neotrópico, algunos son sagrados, otros maderables, algunos son medicinales y absolutamente todos ayudan a mantener limpio el aire que respiramos. Sentarse bajo la sombra de ellos es un regalo invaluable que la naturaleza nos obsequia. Estos son algunos de los árboles más hermosos que encontrarás si visitas Panamá:

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Ocho datos curiosos sobre la construcción del Canal de Panamá por los franceses

El Canal de Panamá, obra de ingeniería que imaginaron españoles, intentaron hasta el fin de sus fuerzas (y de su dinero) los franceses y finalmente, con la ayuda de mano de obra de muchas partes del mundo, construyeron estadounidenses, es una vía de navegación que atraviesa el istmo de Panamá uniendo el mar Caribe con el océano Pacífico.

El proyecto francés (1881-1889), encabezado por Fernando de Lesseps, no llegó a buen puerto debido a múltiples razones: enfermedades, falta de planificación, mala administración, equipamiento inadecuado, pero sobre todo la obstinación que tuvo de Lesseps de construir un canal a nivel en lugar de uno por esclusas. Sin embargo, los años de trabajo de los franceses, se tradujeron en valioso aprendizaje que los estadounidenses supieron aprovechar para convertir al Canal de Panamá en una realidad. Seguir leyendo «Ocho datos curiosos sobre la construcción del Canal de Panamá por los franceses»

Diablico sucio en el parque Simón Bolívar de La Villa de Los Santos durante la víspera de La Santísima Trinidad

Guía práctica para el Corpus Christi de La Villa de Los Santos

Es imposible pensar en el folclor panameño sin que nos venga a la cabeza la imagen de los diablicos sucios. Estos coloridos y pintorescos personajes aparecen en un sinnúmero de publicaciones sobre turismo en Panamá, e incluso en un vídeo presentado en la atracción World of Coca-Cola en la ciudad de Atlanta. Sin embargo, la mejor oportunidad de verlos en acción en su tierra natal es durante la celebración católica del Corpus Christi en La Villa de Los Santos, en la península de Azuero. Es allí donde tuvieron su origen, como parte de una representación de la clásica lucha entre el bien y el mal.

Máscaras de diablicos sucios descansando en La Villa de Los Santos
En la víspera de La Santísima Trinidad, las máscaras de diablicos aparecen por todo el centro de La Villa de Los Santos

Si bien el Corpus Christi siempre coincide con un día jueves, lo que limita la posibilidad de muchas personas para participar en él, por suerte en La Villa de Los Santos esta fiesta se extiende por varios días, empezando el sábado antes del Corpus Christi, en la víspera del día de la Santísima Trinidad. A mediodía se empiezan a escuchar las castañuelas de los diablicos, quienes salen al parque Simón Bolívar haciendo explotar cohetes, lo cual les conlleva el nombre de “diablos encueta’os”. Seguir leyendo «Guía práctica para el Corpus Christi de La Villa de Los Santos»

10 razones para visitar St. Pete/Clearwater

Supongo que a la mayoría le pasará como a mí, que al pensar en La Florida, lo primero que me viene a la mente son los cayos, las playas y el shopping de Miami o los parques de atracciones en el área de Orlando, definitivamente una visión muy limitada de lo que esta zona tiene para ofrecer.

Sin embargo hace poco, tuve la oportunidad de descubrir un destino en La Florida, con el encanto de sus vecinos más conocidos, pero mucho menos concurrido, donde el sol, la playa y la arena se conjugan con una oferta extraordinaria de actividades culturales, deportivas y de descanso. Este destino se llama St. Pete/Clearwater. Seguir leyendo «10 razones para visitar St. Pete/Clearwater»

Vista aérea de la Cinta Costera en la ciudad de Panamá

15 riesgos que corres al visitar la Ciudad de Panamá

  • Que te asalten historias de mar y tierra, de piratas sanguinarios y colonizadores españoles si te acercas a conocer las ruinas de Panamá Viejo.

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Polleras panameñas en Las Tablas

Fiestas y festivales panameños

Panamá es y siempre ha sido un lugar de reunión, una tierra de paso, donde las tradiciones de nuestros nativos se mezclaron con las que nos legaron conquistadores y esclavos, por igual. De esa mezcolanza cultural provienen las más bellas manifestaciones de nuestro folclore, manifestaciones que se conservan, viven y pasan con orgullo de generación en generación en forma de fiestas, festivales y conmemoraciones.

Aquí les dejo con algunas de las festividades más importantes que se celebran en la Península de Azuero para exaltar la cultura panameña:

 

Festival Nacional de la Pollera

Si hay un traje elogiado a nivel mundial por la belleza de su diseño, por la delicadeza de su confección y por su autenticidad folclórica, es la pollera panameña. Y siendo tan elogiado fuera de Panamá, por supuesto que en casa también lo celebramos con bombos y platillos, de allí que cada 22 de julio, durante la celebración de las festividades de Santa Librada, las calles ciudad de Las Tablas sirvan de escenario a una multitud colorida de mujeres de todas las edades ataviadas con este hermoso traje.

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Vista del Centro Bancario de la ciudad de Panamá desde el cerro Ancón

Dónde dormir en la ciudad de Panamá

La ciudad de Panamá es una metrópolis de más de dos millones de habitantes, con una enorme oferta de alojamiento para los visitantes. Hay hoteles, hostales y B&Bs (bed and breakfast) en una gran cantidad de barrios. Este artículo es una pequeña guía para ayudar a definir en dónde dormir al que desee visitar la capital panameña.

A menudo se suelen pedir recomendaciones de hoteles específicos, pero considero que las variables son muy diversas como para limitarme a una pequeña lista. Para empezar, los precios varían continuamente, así que puede que un hotel que recomendase sea el más caro en algún momento, o esté fuera de rango del presupuesto del interesado. Sin embargo, puede que a unos pocos metros se encuentre un hotel similar a mucho mejor precio. Adicionalmente, cada persona puede valorar más ciertos aspectos; por ejemplo, cercanía a una estación de metro, presencia de supermercados, restaurante dentro del hotel, etc. Por ello, prefiero recomendar barrios dónde buscar alojamiento, dando flexibilidad al visitante para elegir lo que más se ajuste a sus necesidades. Suelo recomendar tres barrios para dormir en la ciudad de Panamá.

El Cangrejo

Estación de metro de Vía Argentina
Vía España y estación de metro de Vía Argentina

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Ballena jorobada en el parque nacional Coiba, Panamá

Guía práctica para el avistamiento de ballenas en Panamá

Entre los meses de julio y octubre, el Pacífico panameño es anfitrión a uno de los mayores espectáculos que ocurren en nuestro país: la migración de las ballenas jorobadas. Estos enormes cetáceos habitan normalmente las aguas de la Antártida, pero durante el invierno austral, se desplazan miles de kilómetros hasta el trópico para aparearse y cuidar de sus crías lejos del frío del círculo polar. La facilidad con la que se ven estos gigantes marinos en Panamá en esta temporada es lo que hace único a este fenómeno; es casi imposible navegar por el Pacífico panameño sin encontrarse con ballenas jugueteando en la superficie del mar, a menudo con algún ballenato. Estos son especialmente coquetos, disfrutando ampliamente de estos juegos para nuestro deleite, incluso llegando a mostrar sus aletas pectorales como si estuviesen saludándonos.

Aleta pectoral de ballena jorobada en el archipiélago de Las Perlas, Panamá
Una juguetona aleta pectoral en el archipiélago de Las Perlas

La oferta de turismo de avistamiento de ballenas en Panamá es extensa. Entre los sitios más visitados se encuentran los siguientes:

  • Archipiélago de Las Perlas, especialmente isla Contadora. Operadores recomendados: Coral Dreams y Whale Watching Panama.
  • Isla Iguana en la península de Azuero.
  • El golfo de Montijo.
  • El golfo de Chiriquí.
  • Isla Coiba. Operador recomendado: Coiba Dive Center.


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