Murano, la tierra del cristal

Cuando nos disponemos a visitar el mundo, solemos elegir nuestro destino guiándonos por diferentes criterios. A veces la elección se hace en base a la riqueza arquitectónica y monumental del sitio, otras, por la exuberancia natural y otras por su patrimonio industrial o artesanal. Mi destino en esta ocasión pertenece a la última categoría.

Ubicada a aproximadamente un kilómetro de la ciudad de los canales, Murano es una isla de la Laguna del Véneto que atrae a muchos turistas curiosos por los célebres productos de cristal que salen de sus fábricas y talleres. Las pequeñas calles que bordean su canal central, colmadas de locales comerciales, son una vitrina inmejorable para sus obras de arte. Lámparas de formas imposibles, góndolas desdibujadas, bisutería delicadísima, vasos y copas ondulantes, todos dispuestos en colores brillantes que tornan su luz ante el sol, forman parte de su catálogo.

Vista del canal principal de Murano, Italia
Vista del canal principal de Murano

La presencia del cristal no se limita a los escaparates de las tiendas, ya que recorriendo plazas y avenidas podemos encontrar jardines primorosos, anémonas de formas caprichosas o los famosos talleres donde nace el cristal de la zona y que nos recuerdan a voces dónde estamos.

Un jardín de cristal decorativo en la isla de Murano, Italia
Un jardín de cristal decora la isla de Murano
Dos artesanos en plena faena en un taller de cristal de Murano, Italia
Curioseando por las entrañas de un taller de cristal de Murano

La isla por supuesto cuenta con un museo dedicado al “vetro”, ubicado en el Palazzo Giustinian, y en el cual se pueden descubrir muchísimos detalles interesantes de esta forma de arte. Fue allí donde aprendí que algo que hace estas obras aún más vistosas son las llamadas murrinas, patrones de formas caprichosas hechos a partir de tubos formados por capas de vidrio de color superpuestas. El vidrio, en primera instancia líquido, se moldea antes de que se endurezca sobre la capa anterior y así sucesivamente hasta obtener la forma deseada. Una vez listo, se corta en piezas pequeñas que se utilizan para ornar los productos artesanales.

Otro aspecto que conocí en mi visita a este museo es que al comprar algún artículo de cristal de Murano hay que buscar el certificado autenticidad, ya que si no lo tiene, corremos el riesgo de comprar un producto confeccionado en algún sitio fuera de la isla.

Bisutería creada con murrinas de cristal de Murano
Bisutería creada con murrinas de cristal de Murano

Finalizado nuestro día en Murano, mientras esperábamos el vaporetto para volver a Venexia (expresado en veneciano), la naturaleza nos regaló un hermoso atardecer, de esos en los que los rayos del sol atraviesan las nubes cual espadas afiladas, en su paso hacia la tierra… O hacia el agua, como en este caso. Un broche perfecto para un hermoso día de descubrimiento.

Un impresionante sol se cuela entre las nubes durante el atardecer en Murano, Italia
Un impresionante atardecer en Murano
Museo del Vetro
Fondamenta Giustinian 8,
30121 Murano
Tel. +39 041 739586
Fax +39 041 5275120
museo.vetro@fmcvenezia.it

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