Descubriendo el placer del buceo en Cartagena, Murcia

Siempre había escuchado que bucear es una actividad espectacular y viniendo de un país con excelentes posibilidades de buceo, me había planteado en varias ocasiones hacer un curso de buceo. Sobre todo porque no quiero viajar algún día a un lugar famoso por su buceo y quedarme con las ganas. Sí, podría hacer el curso allí, o un bautizo, pero eso sería perder tiempo de mis vacaciones cuando podría haber hecho el curso en casa.

Una barca recreativa en la Isla Palomas, Cartagena, Murcia, España
Disfrutando del verano en Isla Palomas, Cartagena

Así pues, este verano decidí finalmente hacer el curso. Hice la parte teórica y práctica en aguas confinadas en julio en un centro de buceo en Madrid llamado Casco Antiguo, en Jorge Juan (tienen varias sucursales). Este fin de semana bajé a Cartagena, Murcia, para terminar el curso con la parte práctica en mar abierto, en el centro de buceo Hespérides.  La bahía de Cartagena, dicho sea de paso, es de donde viene el nombre de la famosa Cartagena de Indias de Colombia.  Esta ciudad ha estado habitada por miles de años por todas las civilizaciones que dominaron el Mediterráneo, incluido el Imperio Romano, quien la llamó Carthago Nova.

Puerto de Cartagena, Murcia, España
El puerto de Cartagena

Obviamente, siendo la primera vez que todos los de nuestro grupo buceábamos, nos la pasamos más que nada practicando los ejercicios que ya habíamos hecho en piscina: quitarse, ponerse y vaciar de agua la máscara, buscar y encontrar el regulador en caso de que se nos caiga de la boca, salir con el ascenso de emergencia, etc. Pero en cada inmersión también hicimos algunos paseítos y visitamos un barco y un pequeño avión hundido en nuestra tercera inmersión. Lo cierto es que cuando estás empezando da un poco igual lo que veas, solamente te basta la sensación de estar a 18 metros de profundidad, con el barco siendo una silueta dibujada por los rayos del sol a lo lejos en la superficie, mientras respiras de una botella. No estamos hechos para vivir bajo el mar, pero nuestra capacidad cerebral nos ha permitido ignorar nuestra carencia de branquias y aletas. El poder tocar el fondo marino sin tener que aguantar la respiración es una experiencia fenomenal. Ahora, cuidadito con eso de tocar el fondo, que por hacerlo conocí al pez torpedo. Primero lo sentí y luego lo vi, pues apoyé mi rodilla sobre uno sin querer y sentí un corrientazo.

Buceando en Isla Palomas, Cartagena, Murcia, España
El de la izquierda soy yo
Buceando en Isla Palomas, Cartagena, Murcia, España
Nuestro grupo en la última inmersión, a 18m de profundidad en Isla Palomas, con uno de nuestros instructores, Antonio, en primer plano

Mi grupo de buceo fue muy agradable. Entablamos conversación rápidamente, y luego nos fuimos a comer y cenar juntos, y a un bar tras el primer día de inmersiones para celebrar nuestros logros. Uno de los chicos es un alemán que cuando le comenté que era panameño me dijo: —¿Ah sí? Pues yo tengo una agencia de viajes especializada en Panamá. —Qué casualidad, justamente bajamos a Cartagena para finalizar nuestro curso de buceo el mismo fin de semana un panameño y un alemán que vive de preparar viajes a Panamá. ¿Qué probabilidades hay de que eso suceda?  De paso, su agencia se llama Vive Panamá, y tienen presencia en Facebook y Twitter.

Tarjeta de presentación de Christian Schilling de Vive Panamá
Si no lo veo no lo creo…
Volviendo de una inmersión en Cartagena, Murcia, España
Nosotros con nuestro instructor Nacho (a la derecha) al terminar nuestro primer día de inmersiones

Algo que siempre le digo a los que me preguntan si no es muy aburrido o incómodo viajar solo es que cuando uno viaja solo, siempre acaba acompañado. Incluso si eres introvertido, eventualmente el viajar te hace un poco más extrovertido, y lo digo por experiencia propia, pues yo soy bastante tímido. Como suele ser el caso, yo llegué solo a Cartagena, pero al final hice nuevos amigos. Una pareja del grupo, Raúl y Estela, quienes se van esta semana a la Riviera Maya, donde bucearán, me ofrecieron subir a Madrid con ellos, así que cancelé mi billete de tren y pasé unas 5 horas muy entretenidas con ellos hablando de la vida, el universo y todo lo demás. Los pobres cayeron en la trampa de animarse a escuchar mis historias de viaje, lo cual es un tema que siempre me emociona y me cuesta callarme.

Grupo de buceo en el centro Hespérides de Cartagena, Murcia, España
Tras la última inmersión, con nuestros instructores, cansados pero contentos

No todas las cosas en la vida están hechas para todo el mundo, y el buceo es claramente una de ellas, pero hay que probarlas para saber si son para ti o no. Esa era otra de las razones por las cuales quería realizar este curso.  Tras mis primeras cuatro inmersiones, puedo decir que creo que sí es para mí, y quiero seguir practicándolo.

Faro de Navidad, Cartagena, Murcia, España

2 comentarios sobre “Descubriendo el placer del buceo en Cartagena, Murcia

    1. Hola Jorge,
      A Cabo de Gata tengo ganas de ir no solamente por el buceo, así que probablemente iré por allí pronto. 😀
      ¡Gracias por la sugerencia!

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