El perro viajante

“Friki Concierto” más turismo de nivel dos en Londres

Las luces de neón de Piccadilly Circus, los teatros del West End, la formalidad y elegancia de los locales, la buena comida del barrio chino, el 221B de Baker Street, los double deckers, las cabinas de teléfono rojas… Eso y mucho más hacen que Londres sea una de mis ciudades europeas favoritas.

Hace unos cuantos meses Carlos y yo programamos una visita a esta gran urbe con el objetivo principal de asistir al concierto Distant Worlds: Music from Final Fantasy en el majestuoso Royal Albert Hall y de paso, aprovechar para hacer un poco de turismo del que yo llamo de nivel dos.

Me explico: en esta ocasión no bordeamos el Támesis ni hicimos la acostumbrada visita a las Casas del Parlamento y su Big Ben; no vimos el Tower Bridge, ni reparamos en el Palacio de Buckingham y su cambio de guardia. Esta visita la aprovechamos para hacer otras cosas que solemos dejar a un lado, aunque con ello no quiero decir que sean menos turísticas.

Llegamos el viernes por la noche; yo al aeropuerto London Luton, Carlos a Gatwick. Era mi primera vez en este aeropuerto y mi impresión fue buena; la única pega: está muy lejos de Londres. Incluso la estación de tren, Luton Airport Parkway, está un poco retirada del aeropuerto por lo que tienen un servicio de autobuses que por 1,50£ hace el recorrido (5 minutos). Allí tomé un tren (12,50£) que me dejó en la céntrica estación de Saint Pancras, donde pretendía tomar el Tube para llegar a mi destino.

Mi mala suerte fue que el vuelo desde Madrid salió una hora tarde y al llegar al metro, lo encontré cerrado. Esto no debería ser un problema porque la oferta de autobuses nocturnos de Londres es casi infinita, pero si tu sentido de la orientación es tan malo como el mío, acaba siéndolo. Por fortuna, ya aprendí mi lección (o eso creo) y en mi próxima visita me armaré con un listado de todas las alternativas de transporte que lleven a mi destino.

Volviendo al tema, dos horas y media más tarde de lo previsto, tras preguntar a todo el que me encontraba, recibir ayuda de Carlos vía telefónica y realizar varios trasbordos en autobus, llegué al hostal.

La mañana siguiente la tomamos con calma. El primer paso fue recargar la tarjeta de transporte Oyster y dirigirnos a la estación Leicester Square, en el corazón del barrio chino, para disfrutar de un buen dim sum en el restaurante New World.

Eso es algo que extrañamos de Panamá. En España no sirven desayuno chino, es más, la comida china en general suele ser bastante mala para mi gusto. La conclusión a la que Carlos y yo hemos llegado es que los inmigrantes que llegaron a Londres provenían de zonas como Hong Kong donde es típico el dim sum y la comida a la que estamos acostumbrados en Panamá (pero no hablo de restaurantes como Jenny, que conste) y que los que llegaron a España provienen de otras regiones de China, donde simplemente son típicas otras cosas.

Satisfechos tras el festín, salimos de China Town y llegamos al Apple Market y al Jubilee Market en Covent Garden, rebosantes de gente, de puestos de venta de productos artesanales de todo tipo y de una exquisita decoración navideña.

El Apple Market de Londres vestido de navidad
El Apple Market de Londres vestido de navidad

Después de pasear un rato, tomamos el metro para ir a King’s Cross en busca del famoso Andén 9 3/4 de Harry Potter. Recorrimos toda la estación hasta que nos topamos con un grupo de entusiastas en cuyo frente había una chica armada de una varita mágica y una bufanda con los colores de Gryffindor, enseguida supimos que habíamos llegado.

Entrando al andén 9 3/4 en King's Cross
Entrando al famoso andén 9 3/4 en King’s Cross

A pesar de no ser siquiera las cinco de la tarde ya estaba oscureciendo, así es que disfrutamos del atardecer con la estación de Saint Pancras (contigua a King’s Cross) de fondo y volvimos a entrar al Tube para salir en la tienda por departamentos más famosa de Londres, Harrods, muy conocida por sus luces y su decoración navideña.

El atardecer en la estación de King's Cross
El atardecer en la estación de King’s Cross
Luces navideñas en Harrods
Luces navideñas en Harrods

Lentamente, entramos en medio de una avalancha de turistas curiosos ansiosos por maravillarse con los excesos de este gran establecimiento. Si me preguntan mi opinión, simplemente puedo decir que merece la pena: por la decoración, por los artículos de lujo y hasta por ver a las personas que trabajan allí ataviados con sus unifirmes perfectos. Como es de imaginarse todo es carísimo, pero ya que de momento no cobran por mirar, es un lujo que nos podemos permitir, jajaja.

Hay cafeterías temáticas en cada piso, la escalera central está inspirada en el antiguo Egipto (una bomba para los sentidos), en la sección gourmet tienen frutos, vegetales y demás alimentos de cualquier esquina del mundo, hay un piso completo dedicado a vinos, licores y tabaco de todas partes y de toda gama de precios, incluso una de las plantas que visitamos, tenía una exposición temporal dedicada a Marruecos con una decoración tan bien lograda que uno se sentía como dentro de un riad.

Al entrar a la librería, por casualidad, nos topamos con un cartel que ponía “Harry Potter Shop” y ni cortos ni perezosos seguimos las indicaciones. Dos dependientes ataviados con los uniformes de Gryffindor y Slytherin nos dieron la bienvenida al Diagon Alley del mundo de Harry Potter donde lo común son las varitas mágicas y las escobas voladoras. La verdad es que era un pequeño museo de las películas porque tenían algunas piezas del mobiliario utilizado, parte de la indumentaria que vistieron HarryBellatrix, Hermione y Luna y hasta la mismísima espada de Godric Gryffindor. Un sitio especial para los amantes de la saga. ¡Fabuloso!

Atuendo de Bellatrix Lestrange en Harrods
Atuendo de Bellatrix Lestrange en Harrods
Uniforme de Harry Potter en Harrods
Uniforme de Harry Potter en Harrods

Otro de los sitio que visitamos, aunque a la mañana siguiente,  fue Camden Market, centro comercial de la cultura alternativa en Londres. Llegamos muy temprano y fue una excelente decisión porque pudimos ver todo, sin empujones ni agobio. Hay cientos de tiendas y pequeños negocios donde se pueden encontrar artesanías, ropa y comida, donde abundan los sitios de tatuajes y piercings, así como los dedicados a la cultura gótica.

Tienda gótica en Camden Market
Tienda gótica en Camden Market

Tras caminar por los recobecos de los diversos mercados y pasar por los antiguos establos Carlos me guió hacia una tienda que había conocido en su última visita: Cyberdog. Un sitio ideal para los que encuentran lo tradicional aburrido o para aquellos que simplemente quieren dar un toque diferente a su atuendo.

A las puertas de Cyberdog
A las puertas de Cyberdog

La tienda es como una gran discoteca futurista, hay robots, hay gogos, hay DJ en vivo y la ropa y los complementos son los invitados especiales, incluso está iluminada con blacklights para que veas cómo va a lucir la ropa que compres en una disco. Yo no soy muy moderna que digamos en el vestir, pero adoré este sitio y su ropa desde que entré.

Una muestra de la ropa de Cyberdog
Algunas de las propuestas de Cyberdog para salir de fiesta
Las imágenes de las pantallas cambiaban con el ritmo de la música
Las imágenes de las pantallas cambiaban con el ritmo de la música

Y para disfrutarlo un poquito más, he dejado para el final, el plato fuerte del fin de semana.

Desde que nos mudamos a esta parte del mundo y Carlos se dio cuenta de que podíamos asistir a conciertos que involucran la música de su serie de videojuegos favorita, Final Fantasy, y que además cuentan con la presencia del maestro Nobuo Uematsu, me atrevería a afirmar que es un poquito más feliz.

En mi caso, hasta que conocí a Carlos, no había oído hablar de este tipo de música, pero he de admitir que tras verlo jugar y familiarizarme con las melodías, he acabado por tomarles cariño, disfrutar escuchándolas y hasta tener mis favoritas.

Fue por esta razón que en septiembre del 2009 asistimos al concierto Symphonic Fantasies en el Kölner Philharmonie, donde por cierto quedé maravillada con el entusiasmo y la pasión de los asistentes, y que en junio del 2010 intentamos repetir experiencia en Estocolmo con el concierto Distant Worlds: Music from Final Fantasy, aunque gracias a la obstinación e ineficacia de los empleados de Ryanair, no pudimos. Pero esa es otra historia.

Afortunadamente, la revancha llegó el fin de semana ante pasado. En los alrededores del Royal Albert Hall, no habían tantos cosplayers como me imaginaba, pero de igual forma en el ambiente se respiraba emoción. A las 7:30 en punto sonaron los primeros acordes del concierto interpretados por The Royal Philharmonic Concert Orchestra acompañada por The London Voices. Tras el primer tema, las luces se posaron sobre el invitado de honor de la noche, Nobuo Uematsu, y la sala se quería caer en aplausos y ovaciones.

Esperando a que empiece el concierto
Emocionado, justo antes del inicio del concierto

Para los fanáticos de la saga, el repertorio interpretado, aunque en diferente orden fue: http://ffdistantworlds.com/index.php?option=com_content&view=article&id=47&Itemid=55

Kefta
Dancing Mad, la pieza de Kefka, el villano de Final Fantasy VI

Como yo no he jugado ninguno de los videojuegos de la saga, le pedí a Carlos que me dijese cuáles habían sido sus canciones favoritas y qué había experimentado al oírlas. Esto es lo que me contó:

“Me emocioné mucho con las dos últimas canciones del programa: ‘la ópera María y Draco’ y la canción de Terra de FF VI.  La verdad es que me traen muy buenos recuerdos de pequeños trozos de un juego larguísimo, pero con mucho sentimiento.  Yo no puedo evitar ver la secuencia de inicio de FF VI, con las armaduras Magitek caminando hacia Narshe con la música de Terra en el fondo sin sentir un escalofrío, y eso mismo fue lo que proyectaron en las pantallas mientras interpretaban esa canción, mostrando los créditos del concierto.”

“Otro momento en que me emocioné bastante fue con Zanarkand, la canción de FF X, una pieza muy bonita.  Seguro que tú también notaste cómo toda la audiencia dejó escapar un ‘ooooohhhh’ cuando el piano comenzó a hechizarnos con las melancólicas notas de ese tema.”

“Ni qué decir de cuando Arnie Roth llamó nuestra atención hacia al inmenso órgano de la sala, el cual serviría para interpretar Dancing Mad, el tema de la batalla final contra Kefka en FF VI, una de las piezas más largas de toda la saga de Final Fantasy.  Se nota que soy fan de FF VI, ¿no?”

Final Fantasy VI - Dancing Mad 'Opera Maria y Draco'
Final Fantasy VI

Yo estaba preocupada porque en el programa no aparecía mi canción favorita, la del villano de Final Fantasy VIISephiroth. Por suerte, no había nada que temer porque cuando todo parecía haber acabado, Arnie Roth, el director, volvió al escenario e invitó al señor Uematsu a unirse al coro e interpretar una canción que seguramente “conocía bien”. Al terminar, la audiencia entera explotó en aplausos y vítores, todos de pie, durante más de 10 minutos.

Sephiroth
One Winged Angel, la pieza de Sephiroth, el villano de Final Fantasy VII

No nos deleitaron con ninguna otra melodía de su repertorio, pero la sensación era increíble; semejante ovación solamente la había visto en el concierto de Colonia, y es que este tipo de público en verdad disfruta de lo que ve, lo que siente, lo que escucha y revive sus recuerdos con tal alegría que contagian su furor. A mi parecer, algo así debe ser una recompensa inigualable para cualquier artista. Me emociono al recordarlo.

Para terminar la noche, volvimos al barrio chino para cenar en el restaurante Wong Kei, acertada recomendación que obtuvimos en nuestra primera visita a Londres y que se ha convertido en nuestro restaurante de culto y  de camino al hostal, dimos un corto paseo por Piccadilly Circus.

El fin de semana se esfumó rápidamente, pero nos fuimos contentos, felices de haber pasado un fin de semana juntos en la gran ciudad que es Londres, llenos de recuerdos imborrables y satisfechos por haber compartido cosas que nos encantan a ambos.

La próxima visita a la capital inglesa, si todo sale bien, será en julio del próximo año, ¡sí, para Londres 2012! Así es que ya les contaremos qué tal el ambiente olímpico, que promete ser alucinante.

Esperando las Olimpiadas de Londres 2012
Esperando las Olimpiadas de Londres 2012

5 pensamientos sobre ““Friki Concierto” más turismo de nivel dos en Londres

  1. Ivan Oro

    Y bueno, esto no hay nada mejor que llenar el estómago como una comida del Jenny…que puede llenar hasta dos estómagos… es que los dim sum son muy chiquitos.

    1. Natalie Jurado

      Hola Iván…
      Gracias por leer el artículo y por tu comentario.
      Jaja, pues sí, estoy de acuerdo contigo en que la comida de Jenny llena más y que la del dim sum es muy pequeña y más cara.

      En el artículo en realidad me refería a la calidad de la comida y hago referencia al Jenny porque creo que en Panamá hay muchos restaurante donde se puede comer comida china auténtica y mucho más sana.

      Un saludo.
      Natalie

  2. marilyndieguez

    Gracias, Natalie…por transportarme y llevarme de la mano por Londrés… recuerdo que Víctor me grabó un CD con la música de FF… debo recuperarlo, debe estar por allí… para disfrutarlo sin lugar a dudas más luego de la lectura de tu relato.
    Los quiero…

    1. Natalie Jurado

      Hola hola….me alegro mucho de que le haya gustado el artículo.
      La verdad es que yo disfruté mucho con la visita y con el concierto y eso fue lo que intenté transmitir con el relato.

      Un beso y espero que encuentre el CD y pueda disfrutar de la música. En el enlace que puse está el programa así podrá reproducir el concierto en casa ;-)

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