Un mágico amanecer en el Gran Cañón del Colorado

Solamente recordar el nombre del Gran Cañón nos suele provocar pensamientos sobre libertad, majestuosidad y el poder de la naturaleza.  Yo diría que fácilmente este es uno de esos grandes monumentos naturales de los Estados Unidos que todo niño, estadounidense o no, conoce de su existencia a temprana edad.  No es de extrañar, pues las dimensiones de este colosal cañón nos han asombrado desde que por primera vez un humano posó su vista sobre sus profundos surcos.

A las 4:45 de la mañana de un día de mayo, como muchos otros antes de mí, yo me encontraba a punto de descubrir la sobrecogedora imagen del amanecer en el Gran Cañón.  Se suponía que el sol saldría a las 5:15, por lo que mis amigos y yo nos habíamos levantado con mucho pesar a las 3:45 para asegurarnos de no perdernos este espectáculo.  Minutos antes de que el astro rey se asomase por el otro extremo del Cañón, ya era impresionante ver este paraje, en medio de la penumbra de la madrugada. Cuando finalmente se empezó a ver el sol, la vista fue magnífica, y ahí estamos todos disfrutando de ella, tomándonos fotos y haciendo tonterías.  La agradable luz matutina bañaba las paredes del Cañón, dándoles ese suave color anaranjado que tanto bien le hace a las fotos. Y conforme el sol subía, más detalles se notaban de esas intrincadas hendiduras que recorren la superficie de la tierra.

El Gran Cañón del Colorado durante la prenumbra previa a la salida del sol
El Gran Cañón durante la prenumbra previa a la salida del sol

Habíamos llegado a Tusayan, cerca del borde sur del Gran Cañón, la noche anterior.  Estábamos en medio de un viaje de carretera entre amigos que había empezado en Los Ángeles y nos había llevado al desolado Valle de la Muerte, la hiperactiva y súperiluminada Las Vegas, y cuya última parada había sido la represa Hoover el día anterior.

Los sitios que habíamos visitado antes son impresionantes, pero mientras mis ojos se adaptaban a la luz cada vez más intensa del sol, y recorrían la extensión aparentemente infinita del Gran Cañón, no podía evitar sentirme una de las personas más afortunadas del mundo y dar gracias de que finalmente me convencí a hacer este viaje con mis amigos, pues originalmente no estaba previsto que yo asistiese.  Imagino que todos los que coincidieron con nosotros allí, en Mather Point, uno de los puntos más populares para observar el amanecer, debían estar pensando cosas similares, conmovidos por la grandiosidad que la naturaleza nos desplegaba.

El Gran Cañón despierta: antes y después de la salida del sol
El Gran Cañón despierta: antes y después de la salida del sol

Llegó el momento en el que ya pudimos divisar el fondo del Cañón y atisbar el río Colorado, ese gran escultor que se ha encargado durante millones de años de cincelar con paciencia este monumento.  Cinco o seis millones de años, para ser exactos, es lo que le ha tomado crear su obra, lo cual se dice que es poco tiempo al hablar en términos geológicos.  Sin ir más lejos, la capa inferior de rocas del Cañón tiene unos 2000 millones de años de antigüedad.  Estas capas son famosas por la gran cantidad de estudios que han permitido realizar sobre la historia geológica del continente, por no hablar de lo beneficiadas que se han visto también otras ciencias como la paleontología o la arqueología.

Un atisbo del Río Colorado a su paso por el Gran Cañón
Un atisbo del Río Colorado a su paso por el Gran Cañón
El Gran Cañón visto desde Yavapai Point, en el borde sur
El Gran Cañón visto desde Yavapai Point. En esta foto se aprecian las célebres capas de millones de años de edad. La estructura puntiaguda a la izquierda se conoce como Templo de Isis, y centrada en primer plano está la Pirámide de Keops.

Una vez que el sol estuvo lo suficientemente alto como para que todo el Cañón fuese visible y no guardase secretos, empezamos a desplazarnos hacia el oeste, recorriendo el sendero llamado Rim Trail.  Se trata de un camino de poca dificultad al borde del barranco que ofrece unas excelentes vistas durante toda su longitud.  Efectivamente, nos detuvimos en muchas ocasiones para hacer fotos, algunas veces bajando un poquito por el precipicio, con cuidado, eso sí.  Una de las fotos de mí mismo que más me gustan es esta que tomó mi amigo Nicolas Glik en este sendero.

Saltando al precipicio del Gran Cañón
Una de mis fotos favoritas: saltando al precipicio del Gran Cañón
Haciendo el YMCA en el Rim Trail sur del Gran Cañón
Haciendo el YMCA en un risco del Rim Trail
Cuidado con caerse en el Gran Cañón
Es un buen consejo

El senderismo es una actividad popular en el Gran Cañón, y lo cierto es que la oficina del parque nacional lo tiene muy bien montado.  Las rutas están en muy buen estado y hay mucha información disponible sobre las mismas.  Además, durante el verano, hay un servicio de autobuses gratuitos en el parque, con lo cual es posible dar un paseo en alguno de los senderos de escasa dificultad y regresar a nuestro punto de partida en un bus.  Eso fue justo lo que hicimos, regresando a Mather Point, nuestro lugar de partida.  Tras haber pasado unas cuantas horas en el parque, finalmente regresamos a nuestro hotel para desayunar. El plan era regresar al Gran Cañón una vez que saciáramos nuestro apetito, pero teniendo en cuenta que las vistas serían similares, discutimos la posibilidadad de ir a otro sitio.  Eventualmente decidimos ir al Parque Nacional de las Secuoyas Gigantes, en el norte de California.  Sería un viaje de nueve horas, sin contar las paradas, con lo cual nos aseguramos de conseguir un sitio dónde dormir, puesto que llegaríamos de noche y tendríamos que ver el parque a la mañana siguiente.  Conseguimos una cabaña de montaña completa por el ridículo precio de menos de 200 dólares (a ser dividido entre cinco personas que están acostumbradas al euro), y sin dudarlo más, nos despedimos del cañón más grande del mundo y empezamos a soñar con los árboles más grandes del mundo.

Cómo llegar
La mayoría de los visitantes internacionales vuelan a alguno de los grandes aeropuertos del oeste estadounidense e incluyen un viaje al Gran Cañón como parte de sus vacaciones.  El más cercano es el aeropuerto Sky Harbor de Phoenix (PHX), aunque el aeropuerto McCarran de Las Vegas (LAS), el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles (LAX) y el Aeropuerto Internacional de San Francisco (SFO) son opciones más populares, al encontrarse cerca de más atracciones turísticas.

Como he dicho en varias entradas anteriores, la mejor manera de visitar los parques nacionales es en auto propio o de alquiler.  La ruta más utilizada desde California tiene como punto común Las Vegas, desde donde se toma la ruta 93 (US 93), cruzando el río Colorado a la altura de la represa Hoover (parada recomendada) para llegar a la interestatal 40 (I-40), con dirección Flagstaff.  Unos 50 km antes de Flagstaff hay que desviarse a la ruta estatal 64 de Arizona (AZ-64) para llegar al borde sur del Gran Cañón, el más visitado del parque, pues es el que cuenta con más infraestructura y está abierto todo el año.

Desde Las Vegas también se puede tomar la interestatal 15 (I-15) hacia el noreste para conocer el otro lado del Gran Cañón, el borde norte.  Este recibe solamente un 10% de los visitantes al parque nacional, con lo cual puede ser una experiencia más tranquila.  Eso sí, debido a la mayor altitud, solamente abre de mediados de mayo a mediados de octubre.

Dónde dormir
Es posible pasar la noche dentro del parque nacional, en Grand Canyon Village.  Es el lugar más cercano al borde sur del Gran Cañón, y de igual manera es donde se encuentran los precios más altos.  Una opción más asequible y con buena accesibilidad es el pueblo de Tusayan, el cual se encuentra a unos 10km al sur.  Está lo suficientemente cerca como para permitirnos un viaje rápido para ver el amanecer en el Gran Cañón.

En este viaje, nosotros nos hospedamos en el hotel Red Feather Lodge en Tusayan, cuyas tarifas oscilan entre los 75 y 140 USD, dependiendo de la temporada.

Más información
La página web oficial del parque nacional del Gran Cañón es el mejor lugar para encontrar folletos y consejos.  Por ejemplo, hay un folleto con consejos para preparar tu visita al Gran Cañón.  Tienen toda una sección desde donde es posible descargar los mismos folletos que ofrecen en las oficinas de información, y otra con consejos para practicar senderismo, una de las actividades más populares en el parque.  Resumiendo, hay muchísima información en su página web y recomiendo que se dedique un buen tiempo investigándola.

3 comentarios sobre “Un mágico amanecer en el Gran Cañón del Colorado

  1. Ahora mismo, mi hijo y su mujer estarán disfrutando de la salida del sol en el Gran Cañón; gracias a tus explicaciones y fotos,me he encontrado cerca de ellos.

    1. Hola Conchita,
      Muchas gracias por tu comentario. Me alegra mucho que mi relato haya servido para acercarte a tus seres queridos. 🙂

      Un saludo,
      Carlos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *