El perro viajante

Las maravillas y excentricidades de Seattle, la joya del noroeste estadounidense

El Space Needle de Seattle, visto desde Alki BeachSeattle, conocida como la Ciudad Esmeralda, es el mayor centro metropolitano del estado de Washington, en el noroeste de los Estados Unidos, y es una importante zona de multinacionales: aquí se encuentran las sedes de empresas como Amazon, Expedia, Microsoft, Nintendo, Starbucks, e incluso hay una fábrica de Boeing, otrora la sede de esta famosa compañía aeroespacial. Mi amigo Damián y yo nos encontrábamos allí por una serie de reuniones que ya habían finalizado, y nos disponíamos a disfrutar de nuestro día libre para hacer turismo.  Nuestro hotel estaba lejos del centro de Seattle: para ser exactos, estábamos en Renton, hogar de Boeing.  Por suerte el hotel ofrecía un servicio de transporte con el cual podíamos llegar hasta una estación de tren ligero.

El conductor del hotel parecía muy serio a primera vista, pero apenas nos subimos, empezó a charlar amigablemente con nosotros, explicándonos cómo llegar al centro de Seattle desde la estación de tren ligero de Tukwila/International Blvd, cómo comprar los billetes para el mismo, cómo llegar al Space Needle desde la estación final; y describiéndonos los sitios de interés turístico de Seattle como el mercado de Pike Place.  Luego pasamos unos 40 minutos en el tren, estando la mayor parte del camino casi solos en nuestro vagón, por lo que nos preguntábamos cómo era posible que tan poca gente usase un tren ligero de tan buena calidad.  La verdad es que no comparto la costumbre estadounidense de transportarse a todas partes en automóvil.

Una vez llegamos a la última estación de la línea, llamada Westlake, en pleno centro, Damián y yo hicimos una exploración inicial del mercado de Pike Place, uno de los mayores atractivos turísticos de la ciudad.

Entrada al edificio principal del mercado de Pike Place, Seattle, EE.UU.

Entrada al edificio principal del mercado de Pike Place

Se fundó en 1907 como un mercado de productores para evitar los costes adicionales de los intermediarios, los cuales habían provocado unos precios exorbitantes en las cebollas, o al menos eso cuenta la historia popular.  Aunque hoy día algunos pequeños productores siguen vendiendo su género en el mercado, este es más un espectáculo turístico que un mercado real.  Efectivamente, el primer asalto a nuestros sentidos al entrar al mercado fue el olor a mar del pescado y marisco, y el ruido de los aplausos y vítores de los espectadores que presenciaban cómo los empleados de un puesto de productos marinos hacían malabares con los mismos, lanzándose pescados entre ellos.  Algo que me llamó la atención de este comercio es que ofrecen el envío de sus productos a cualquiera de los estados contiguos por mensajería.  Me recordó a los restaurantes de barbacoa de Memphis, que también ofrecen envío por FedEx de sus platos.  Hay gente para todo.

Puesto de pescado y mariscos en el mercado de Pike Place, Seattle, EE.UU.

Pescados y mariscos por doquier

Letreros de neón en el mercado de Pike Place, Seattle, EE.UU.

Sí, hay aseos y pescado fresco

Dejando a los artistas circenses del pescado atrás, nos adentramos en los Países Bajos.  Cientos de tulipanes de todos los colores inundaban la gran cantidad de floristerías que encontramos a continuación.  Seguíamos viendo de vez en cuando comercios de productos marinos, con todo tipo de animales escurridizos descansando sobre camas de hielo picado.  En otro puestito, unas chicas nos invitaron a probar sus pastas gourmet de sabores nada corrientes.  Comprobamos que la pasta de habanero pepper (un tipo de guindilla que en Panamá llamamos ají chombo) era realmente picante, gracias al sacrificio de nuestras papilas gustativas, y decidí comprar una bolsa para Natalie, quien disfruta intensamente el ardor que provoca la comida picante.  Por allí, por pura casualidad, vimos un cartel escrito a mano, seguramente por alguien cansado de que le preguntaran siempre lo mismo, explicando cómo llegar a la tienda original de Starbucks.  No soy amante del café, pero ya que estaba cerca, decidimos ir a conocerla.  El exterior es el original de 1971, ya que no es posible modificarlo debido a que se encuentra en un distrito histórico.  De hecho, Pike Place y sus alrededores fueron declarados como tal para evitar su demolición y transformación en un área de oficinas y apartamentos.  En el Starbucks#1 vimos una gran cantidad de peregrinos amantes del café comprando merchandising específico del Starbucks de Pike Place, y en ese momento fue cuando Damián dijo que ahora entendía por qué el símbolo de Starbucks era una “mujer pescado”. —¡Claro, mirá, su primera tienda está enfrente de un mercado de mariscos!

Tulipanes a la venta en el mercado de Pike Place, Seattle, EE.UU.

No es Holanda, es Seattle

La primera tienda de Starbucks, ubicada en el mercado de Pike Place, Seattle, EE.UU.

Sí, esta es la primera tienda de Starbucks

Más tarde almorzamos con otro amigo en Pike Place, concretamente en The Pike Pub and Brewery, un sitio ideal para los amantes de la cerveza, pues elaboran sus propias variedades, de bastante buena calidad.  De hecho, nuestro amigo, Seamus Campbell, es el autor del libro The Beer Trials, y le gusta venir a este restaurante por sus birras.

The Pike Place Pub and Brewery, Seattle, EE.UU.

Entrada al restaurante The Pike Place Pub and Brewery

Tras pasar un rato ameno durante la comida, nos dedicamos a seguir investigando el mercado, adentrándonos en los distintos pisos que se encuentran por debajo del nivel de la calle de Pike Place.  Aquí ya no habían puestos de productores; los pescados, los vegetales y las flores se habían quedado en el piso superior, y aquí reinaban los negocios de coleccionistas, de regalos variados, de ropa, y de joyas.  Esta parte se conoce por el nombre de Down Under, debido a que está por debajo de la parte principal del mercado.  Es bastante interesante, pues las tiendas están llenas de curiosidades.  Aquí vimos una tienda de artículos vintage llamada Old Seattle Paperwork, la cual además mostraba en su exterior una colección de zapatos gigantes — eso sí, previo pago de unas cuantas monedas.

Down Under, la parte del mercado de Pike Place que se encuentra bajo la planta principal, Seattle, EE.UU.

Going Down Under

Museo de zapatos gigantes en el mercado de Pike Place, Seattle, EE.UU.

Museo de zapatos gigantes

También encontramos una tienda llamada Lefty’s, especializada en artículos para zurdos (lo siento Natalie, estaba cerrada), e incluso una tienda de cómics y artículos coleccionables que vendía Magic: The Gathering,  y juegos de mesa o tablero.  Damián y yo nos sentíamos como en casa, y no pudimos evitar pasar bastante tiempo allí.  Fuera del edificio principal, en una calle aledaña, descubrimos la famosa pared de chicle.  Había leído hacía años sobre ella, una pared exterior de un teatro, en la cual la gente había empezado a pegar chicles mientras esperaban pacientemente en la fila para comprar entradas o para acceder al recinto, y que había quedado eventualmente sumergida bajo un mar de chicles.  No tenía ni idea de que estaba en Seattle, con lo cual fue una sorpresa bastante grata.

La pared de chicle de Seattle, EE.UU.

Esto es mucho chicle

Detalle de la pared de chicle de Seattle, EE.UU.

Detalle de la pared de chicle

Hoy día, la pared de chicle es una reconocida atracción turística, aunque puede un poco grotesca. Siempre está llena de gente tomando fotos o aportando su granito de chicle, cosa que es muy fácil por la presencia de una máquina expendedora de bolas de chicle. En algún sitio leí además que es un lugar popular para hacer fotos de bodas.  Como dije antes, hay gente para todo.

La pared de chicle de Seattle y una máquina expendedora para perpetuar la tradición

Gracias a esta máquina expendedora, es fácil perpetuar la tradición

Aunque el mercado de Pike Place es fascinante, no es el único sitio turístico de Seattle.  De hecho, el que es probablemente el símbolo más conocido de la ciudad es el Space Needle.  Esta es una de esas estructuras de referencia de una ciudad que han quedado como legado de una exposición internacional, como la Torre Eiffel de París o el Atomium de Bruselas.  La primera vez que vi una imagen de esta torre fue en el logo del antiguo equipo de baloncesto, los Seattle Supersonics de Gary Payton y Shawn Kemp, pero también aparece en casi todo programa de TV ambientado en Seattle; por ejemplo, Frasier, Dark Angel, o Grey’s Anatomy.

El Space Needle de Seattle, EE.UU.

El Space Needle

Durante la mañana, Damián y yo decidimos dejar el mercado para luego, puesto que volveríamos allí para almorzar, y nos dirigimos al Space Needle.  El precio de la entrada a su observatorio nos pareció un poco caro: 15 USD.  Damián casi se niega a subir por el precio, pero como vio que yo sí quería, accedió a acompañarme.  La ascensorista era muy graciosa: empezó diciéndonos que subiríamos a una velocidad de 10 mph, pero más impresionante era la rapidez con la que escupía palabras; parecía que le pagasen por la cantidad de palabras que decía en cada viaje. —Al fondo pueden ver Puget Sound, donde se pueden encontrar los pulpos gigantes del Pacífico Norte, el Space Needle se construyó para la Exposición Universal de 1962, a 500 pies se encuentra el restaurante giratorio, y la planta de observación está a 520 pies, la altura total hasta la punta de la torre es de 605 pies… — Damián y yo nos mirábamos atónitos ante el sprint de palabras y no podíamos evitar sonreír.  La vista desde allá arriba en uno de esos raros días despejados de Seattle debe ser preciosa, sobre todo si se puede ver Mt. Rainier, el famoso volcán que da nombre a uno de los parques nacionales de los Estados Unidos, cuya cumbre nevada es una de las estampas más conocidas del estado de Washington.  Sin embargo, a nosotros nos tocó un día muy gris.  En cuanto a esto del tiempo en Seattle, me decían unos amigos locales que allí dicen que hace un buen día cuando en algún momento del mismo se llegan a ver los rayos del sol.  Vaya contraste con España.  Volviendo al Space Needle, el problema de subir en un día nublado, es que como lo más llamativo de la ciudad es el mismo, la vista es menos interesante, al no contar con él.  Algo similar me sucedió cuando subí a las Torres Petronas de Kuala Lumpur.  Aun así, no me arrepiento, pues aprendí mucho más sobre la historia de la torre, y su papel durante y después de la Exposición Universal de 1962.  Aparte, las vistas de Puget Sound y el centro de Seattle no son nada malas, aunque hubiese preferido poder ver al Mt. Rainier.

Puget Sound desde el Space Needle, Seattle, EE.UU.

La ensenada de Puget Sound, vista desde el Space Needle

El centro de Seattle, visto desde el Space Needle

El centro de Seattle, visto desde el Space Needle

La zona alrededor del Space Needle está repleta de museos y centros culturales.  Esto es conocido como el Seattle Center, y en realidad el Space Needle forma parte de este complejo.  Aquí se encuentra el Experience Music Project / Science Fiction Museum (EMP/SFM), un interesante edificio diseñado por Frank Gehry que alberga un museo sobre la música, sobre todo enfocado al rock, y otro museo sobre la ciencia ficción, dentro del cual se incluye el salón de la fama de la ciencia ficción.  Entre los admitidos al salón de la fama se encuentran Julio Verne, Isaac Asimov, Frank Herbert, H.G. Wells, Ridley Scott, Steven Spielberg y George Lucas.

Experience Music Project and Science Fiction Museum and Hall of Fame, Seattle, EE.UU.

Nirvana y robots - Música y ciencia ficción

El sábado por la mañana, aunque parecía más de noche (eran las 5 am), tomé el shuttle del hotel al aeropuerto.  Me recibió nuevamente el conductor del día anterior.  Gratamente, se acordaba de mí, y me preguntó si habíamos llegado sin problemas al centro y qué tal la habíamos pasado.  Luego tuvimos una amena conversación sobre lo agradable que es viajar, y me confesó que uno de sus sueños es conocer España y Suramérica, sobre todo subir a pie a Machu Picchu.  La charla era tan buena que él redujo la velocidad en la autpista y retrasó el estacionar en el aeropuerto para que nos diera más para tiempo para hablar.  El día anterior, Damián y yo no le habiamos dado propina, pero esa mañana decidí corregir ese error.  Siempre es un gusto encontrar gente así en el mundo, y afortunadamente, hay muchos como él.

Cómo llegar
El aeropuerto internacional de Seattle-Tacoma (SEA) se encuentra a unos 23 km del centro de Seattle.  Afortunadamente, existe un servicio de tren ligero que conecta el aeropuerto con Seattle, haciendo el recorrido en unos 40 minutos, por 2,75 USD.  Para más información, consultar la página web de SoundTransit, específicamente, la línea Central Link.

Desde España, no hay ninguna aerolínea que ofrezca vuelos directos a Seattle, con lo cual es obligatorio hacer por lo menos una escala.  Cualquiera de las compañías de servicio completo de Estados Unidos o Europa ofrecen vuelos con escala desde Madrid y Barcelona, con lo cual vale la pena utilizar un buscador para encontrar el billete más barato, o elegir alguna compañía de nuestra alianza de viajero frecuente.

The Pike Pub and Brewery, Seattle, EE.UU.Dónde comer
El restaurante mencionado en la entrada, The Pike Pub and Brewery, se encuentra en el edificio LaSalle del mercado de Pike Place, en la dirección 1415 1st Avenue.  El precio medio se encuentra alrededor de los 20 dólares.  Lo que yo pedí en mi visita fue una hamburguesa William Tell (9,95 USD + IVA) y una pinta de cerveza IPA de la casa (5,00 USD + IVA).

Dónde dormir
En esta ocasión me quedé en el Hilton Garden Inn Seattle/Renton, pero la verdad es que no lo recomiendo para el que desee explorar Seattle, pues se encuentra en la ciudad de Renton.  En caso de haberme quedado más días en la zona, el hotel en el que había contemplado hospedarme es el Sixth Avenue Inn, a unas cuantas manzanas del mercado de Pike Place y con acceso a la estación de tren ligero Westlake.  La tarifa que había encontrado era de 94 USD más impuestos por habitación doble, por noche.

6 pensamientos sobre “Las maravillas y excentricidades de Seattle, la joya del noroeste estadounidense

  1. Mi Lang Ho Handy

    Que bueno que visitaste esa ciudad. Dicen que es una de las cuidades mas bonitas que tienen aqui. Ni creo que hubieras podido contactar a Tsui por que ella siempre ta tan ocupada y tambien trabajando. Me alegro que hayas visitado Seatle. Besos Vity

    1. Carlos Ho D.

      Bueno, a mí más que las ciudades, me gustan mucho más los parques nacionales de EE.UU., como el Gran Cañón, el Valle de la Muerte, o el Giant Sequoia Nat’l Park. Pronto publicaré unos relatos sobre un viaje que hice por allí. :)

  2. Marilyn Dieguez

    Como siempre, me encantan tus escritos y me transporto con ellos… soy una pieza más dentro de tu maleta de mano… o la mochila donde llevas la cámara… Sé que no te alcanzaré nunca, y que cada día la distancia es mayor (lo cual me admira y enorgullece), pero estar presente en tus aventuras, a través de tus escritos, reduce la brecha y logra que sea parte de tu vida y vivencias… Gracias, mi amor….

    1. Carlos Ho D.

      Tenemos pendientes muchos viajes, como el de la India y Nepal. En FITUR nos quedamos con muchas ganas de ir a Nepal tras visitar su stand, jejeje.

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