Las enchiladas más sabrosas

Como mencioné en mi primera entrada, además de los relatos de viajes también me gustaría  compartir algunas recetas que he ido recopilando y practicando en estos últimos años.

Los que me conocen desde hace tiempo saben que la cocina nunca ha sido mi fuerte, de hecho yo salí de mi casa sin saber preparar más que ensaladas ;-), pero cinco años viviendo fuera del nido familiar me han obligado a aprender.

No diré que soy una experta porque sería mentir, pero sí que me gusta intentar (practicar y practicar) platillos nuevos; por eso, cuando Carlos me mostró la receta de las enchiladas rojas (casi auténticas) que le había dado su tío Iván me lancé a prepararlas.

Enchiladas rojas

Ingredientes

Para la salsa roja:

  • 1 kg / 2,5 lbs de tomates (perita o de ensalada)
  • 5 dientes de ajo grandes
  • 1 cebolla grande
  • ½ taza de agua
  • 1 lata de tomate triturado o salsa de tomate
  • achiote en polvo
  • chiles / guindillas / ají picante al gusto
  • hojas de laurel
  • orégano
  • sal
  • pimienta

Otros:

  • ½ kg / 1 lbs. de pechuga de pollo deshuesada
  • tortillas mexicanas de maíz
  • queso rallado
  • queso fresco tipo Quark /sour cream
  • un poco de aceite

Procedimiento

Cuando elaboro este platillo lo primero que hago es preparar el pollo: limpiarlo, sazonarlo con una pizca de sal y ponerlo en una cacerola con agua hasta que alcance su punto de cocción.

Luego corto en gajos grandes el ajo, la cebolla y los tomates pelados (los pongo previamente en agua caliente para retirar la piel) y lo vuelco todo en una licuadora o minipimer hasta obtener una salsa uniforme. Si es necesario agrego un poco de agua.

Sazón Goya con culantro y achioteA continuación vierto la mezcla en una olla grande. Dependiendo del color de los tomates, así será el color de la salsa (generalmente tiende a ser rosada o naranja), así es que para darle más vida agrego la lata de tomate picado y el achiote (en casa compro Sazón culantro y achiote, marca Goya). Luego pongo sal, pimienta, orégano, algunas hojas de laurel y el picante de mi elección al gusto. Dejo hervir durante aproximadamente media hora para que pierda agua y espese.

Llegados a este punto, el pollo debe estar listo y lo suficientemente fresco como para empezar a deshilacharlo. A mí me gusta que quede muy finamente cortado, pero reconozco que mientras más pequeñas las hilachas de pollo más tiempo toma y más agotador es el proceso. Es en este punto de la preparación donde generalmente pido ayuda. 😉

Con la salsa y el pollo listos se pone en marcha la última parte del proceso. Pongo a calentar una sartén pequeña con aceite para las tortillas. Según comenta el tío de Carlos, la cantidad de aceite a utilizar depende del gusto de cada  persona, hay quien prefiere las tortillas bañadas en aceite y hay quien las prefiere más bien secas. El punto es calentarlas para que se suavicen y no se rompan al doblarlas.

Yo soy más bien del segundo grupo (con poco aceite) y la última vez que preparé esta receta una amiga muy querida me dio una buena idea. Empapar un algodón con aceite vegetal y untarlo por toda la sartén (es el mismo efecto que se consigue usando PAM).

Preparando tortillas para hacer enchiladasCaliento una tortilla a la vez (por ambas caras), la sumerjo en la salsa (para facilitarlo sirvo un poco en un plato hondo), la relleno de queso rallado y pollo, la doblo y la pongo en un pyrex. Repito el proceso cuantas veces sea necesario (en general yo preparo como mínimo tres tortillas por persona).

Cuando he colmado la capacidad del pyrex, cubro el contenido con salsa y lo pongo en el horno unos 10 ó 15 minutos, et voilà.

Se puede servir en el mismo pyrex para compartir en la mesa o ya separado en raciones individuales, un poco de queso rallado y el queso fresco tipo Quark (sour cream) encima, ¡y a comer se ha dicho!

Espero que se animen a prepararlas porque verdaderamente es un plato exquisito.

14 comentarios sobre “Las enchiladas más sabrosas

  1. ¡Viene el segundo libro! ¡Me encantó! Hablado en primera persona, desde la experiencia personal, con datos y trucos personales… jejeje

  2. jeje, como es posible que esa niña no sabia concinar…Cierto, se la pasaban comiendo hamburguesas rancheras en los proyectos de electrónica.

    1. Ya lo ves, de cocinar sabía más bien poco, lo bueno es que nunca es tarde para aprender 😉
      jajaja, la época de proyectos, vaya recuerdos…

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